La edad en ropa interior deserta de mis pasos, amordaza las sienes y yo permanezco inmóvil en esta ciudad cerrada, en esta habitación materna que adelgaza el silencio, silba los cuerpos con el ruido de los brazos dando besos inútiles al aire.
Mi voz pesa en exceso en esta serenidad suicida, con este animal sangrante que ejecuta mi nombre derivado, con el recuerdo roído por el agua y el vértigo de la ausencia pegada a mis párpados de nogal, entre aullidos que tiemblan sobre su belleza de hija, de madre, de semilla incrédula.
Una blancura que no puede rozarme, deseada más allá de mis ojos, mucho más lejos de ese caldo de cultivo que es mi cuerpo, de esa vergüenza vieja que es la palabra tullida, demasiado alta, densa y aceitosa, como el sudor que quiere reconocerla y se queda sobre las manos, penetrando el tiempo.
La muerte tiene lengua de lince, y mis oídos siguen atentos, porque una deuda conmigo es una deuda con la humedad salada y ácida que levantó una pared en los pulmones del mar, una compromiso grave, amplificado en cada espuma, en cada limitación de su inconmensurable sonrisa. ---------------------------------------------------------
Siempre he pensado que cuando la luz pierde el sentido de la oportunidad, vomita rayos de esquizofrenia sobre la delicada subasta de pensamientos que efectuamos cada vez que pretendemos abrir los ojos. Y por más que buenamente intente acaramelarnos el caprichoso instante, (tengo un amigo que siempre me decía que los instantes y los milagros son estrellas fugaces bailando danzas rotas por el firmamento) sigue siendo tan absurda en el entre-sueño como una tonelada de mandrágoras y serafines recién salidos de la ópera de una condena.
Poco a poco empecé a despedirme de mi ingravidez entre disparos hechos con cáscara de alas y de musarañas, a notar el volumen de mis piernas, el hinchazón de mis párpados, y me fui desperezando aunque no me apetecía nada de nada amanecer en el mundo.
El gran espejo apoyado sobre la cómoda me dio los buenos días.
“Espejito, espejito,… La más bella no sé… pero la de ojeras más espantosas seguro que sí, Dios! Pero mira que está raro Tomás, es como si se empeñara en sumergirse en un glamour barato, apareciendo por una puerta angosta que da siempre a un vacío tan poco prometedor que avergüenza al propio romanticismo, creo hasta la mejor puesta de sol le llamaría a la prudencia. Habla con una mezcla de resortes y canciones de los 70. Me da pena, y yo me doy rabia. Cada vez que intento hablar con él, me siento Bela Lugosi a punto de atacar su cuello incendiado, y acto seguido mis mejillas rivalizan con las brasas del infierno, o se ha vuelto lelo o la que está empezando a perder todos los puntos cardinales del sentido común, soy yo.
“su milagro”… vaya tontada.
Sórdida hecatombe la de ver lo que no se ve, los sueños que sólo el subconsciente sabe atesorar como corresponde y así pasan los años, como canicas de colores en vez de días en el calendario, y lo peor de todo es que me encanta que sea tan bobo…
Será mejor que me espabile o la mañana se irá sin mí.
Mientras trataba de enfundarme los pantalones, una especie de letanía acudió de nuevo a mi mente…
...... Por aquel entonces ella era joven y bella, muy bella. Sus grandes y negros ojos almendrados...... sus largas y frondosas pestañas…., sus labios carnosos y bien definidos…. su talle esbelto….. Su cabello ondulado del color del maíz tapándole los hombros….
Abrí el cajón.
“Madre,
En mi última carta decidí convertirme en el eco de su conciencia más negra, y encargarme personalmente de preservar, en su quizá maltrecha memoria, lo que no debería olvidarse jamás, con la íntima intención de convencerla para que lleve hasta el final su grandioso Gran Plan. Usted lo ideó y ahora es ya demasiado tarde para redimirse. Y en todo caso, de tener que saberse la verdad, no debería ser usted quién la revelara cual la heroína que siempre se ha creído ser, si no alguna de las víctimas de sus embustes maléficos, quizá de este modo tendríamos alguna posibilidad de saborear la venganza, sin tregua para las pausas o los perdones tardíos, sin ningún intento de entender motivos o situaciones. No, la verdad tal cual fue, tal y como se planificó, para que se sepa de una vez por todas quién y como es el personaje que la ideó. Para que sepamos todos quién es usted, madre. Y tenga por seguro que de algún modo u otro, todavía puede llegar esa recompensa… de no cumplir su plan hasta el final, madre, si tal como sospecho está pensando en una salida digna para usted, dígame madre, ¿quién nos impide revelarnos? siempre podemos empezar a alzar nuestras voces… y no sólo yo…, piénselo madre, piénselo, siempre puedo volver para recuperar mi vida, esa vida que usted me quitó y por lo que la maldeciré hasta la eternidad…
Cuando se decidió mi destierro inmediato hacía estas tierras extrañas, que con el pasar del tiempo han acabado convirtiéndose en mi hogar, ya era demasiado tarde, y aunque bien es cierto que se evitó el escándalo, no pudo usted evitar males mayores ¿Verdad madre? Usted no pudo evitar su propio escarnio, el más duro, el que practica uno consigo mismo. Y una vez más fue implacable, como lo había sido antes, e hizo lo que se tenía que hacer. Igual que muchos años atrás cuando me engendró a mí, y tuvo que desterrar de su vida al único hombre que había sabido conmover su corazón de acero, despojándolo de su soberbia e inundándolo de humanidad. Sí… usted sabía demasiado bien lo que se tenía que hacer, ¿No es cierto? Cómo pudo madre… cómo pudo… si supiera cuantas veces me he avergonzado de llevar su misma sangre… de haber sentido por usted algo parecido a la ternura y al amor… ¡Dios santo! Alguien como usted sólo merece la soledad y el frío en el alma, alguien como usted sólo merece el helor de la muerte, le aseguro madre, que cuando llegue ese día, no derramaré ni una sola lágrima de pesar por usted, porque ese día quizá signifique mi resurrección…y anhelo, sí madre ,entiéndalo de una vez, ¡anhelo!, su llegada.
“Una oportunidad profesional inmejorable para el chico” –aun la recuerdo pronunciando esas palabras en voz alta delante de todos-, ¿Qué más se podía desear? Para una familia recia como la nuestra, el tener al hijo mayor representando a un notario de la valía y pericia reconocida como Don Arturo Deulofeu de la Miranda… y además en ¡tierra foránea! ¡El chico debía partir enseguida por su bien y por el buen nombre de la familia! Sí madre, su plan seguía gestándose en perfecta armonía, tal y como usted lo iba tejiendo ¿No es cierto? Y efectivamente, en menos de un mes estuvo preparada mi salida de aquella casa, mi casa…. mi casa. Ni una sola lágrima le vi verter por mí cuando me fui.
Pero, aunque por aquel entonces yo sólo podía empezar a intuir el alcance de su maldad, ya presentía que me tenía muchas más sorpresas preparadas, ¿Verdad “querida” madre? No podía conformarse con hacerme desaparecer…no, eso hubiera sido demasiado simple para una mente ejemplar y brillante como la suya. Y además tenia que manejar hábilmente otros destinos, confundiéndolos para confundirnos, enredándolos para enredarnos bien a todos en pos de un saber y buen hacer. Tenía que inventar todavía muchas otras realidades para poder imponérnoslas a todos, así ha sido siempre. La pesadilla más horrenda de mi vida, “querida madre” ha sido usted y saberme hijo suyo. ¿Le duele, madre? ¿Es usted capaz de sentir el más mínimo vestigio de remordimiento? Cuanto me alegraría verla sufrir, desgarrarse en sus propios lamentos… cuanto disfrutaría viéndola obligada a suplicar una absolución que, le bien aseguro, no le sería concedida. Sí, alguien tiene que atreverse a vomitarle a la cara todo lo ruin que ha sido hasta para con usted misma. Maldita sea su estampa, ¡maldita sea madre!
Pero sigamos, siga usted leyendo su propia obra y no pierda punto. Al cabo de mes y medio se decidió mi boda. ¿Lo recuerda usted bien, verdad madre? Una buena moza de buena familia y buenos modales, tal y como usted la ideó, tal y como usted la inventó para mí, con desliz y embarazo incluido, por lo que, siendo yo quien era, tuvo que precipitarse el casorio hasta el punto suficiente como para que fuera absolutamente imposible planificar un viaje de semejante envergadura para toda la familia. Así que en un acto de nobleza y con sincero sentimiento me vi casado casi sin ceremonia ni asistentes, y esperando descendencia.
Qué brillante mente la suya, madre, qué brillante.
Debo despedirme por hoy, porque aunque un muerto debería disponer de toda una eternidad, prefiero no agotar sus fuerzas. La venganza es más dulce cuando se saborea lentamente.
Desde mi tumba y con toda mi rabia Su hijo Francisco”.
Don Arturo, la abuela y mil siglos entre medio que no me dejan ver. Muertos escribiendo a los vivos, fantasmas sobre las piedras y la incógnita de saber qué narices tiene que ver todo esto conmigo. Sufro de un insomnio ajeno siguiendo esta especie de ruta umbilical que acabará volviéndome loca.
Bajé a la cocina con la secreta esperanza de que mi padre se hubiera instalado ya en la sala de estar, con su periódico matutino que con un poco de suerte iba a ocuparle gran parte de su actividad durante aquella mañana, como todas las mañanas de ese verano exagerado, como todas las mañanas de invierno, como todas y cada una de sus mañanas.
La miré de perfil, en una de sus idas y venidas, y pude apreciar su belleza serena, el pelo ondulado recogido en una coleta baja a la altura de la nuca, del color del maíz, y tocado con alguna que otra cana que ya convenía disimular. Ojos negros perfilados por una magnífica hilera de pestañas rubias que proporcionaban más intensidad todavía a su mirada. Labios carnosos y aún sin ajar, a pesar de la edad... y todo ello enmarcado en una faz oval de tez morena. De joven tenía que haber sido por fuerza todo un espectáculo. Aun conserva sus formas, de talle esbelto y largas piernas, y lleva el conjunto con una elegancia exquisita. Si, todo un espectáculo....
Me acerqué por detrás y le abracé el tiempo justo para estamparle un sonoro beso en la mejilla, uno de aquellos besos que provocaban siempre una “reprimenda” satisfecha y repleta de orgullo maternal.
- Mamá, ¿tú conoces bien a Don Arturo, verdad? Explícame de donde le viene la amistad con nuestra familia ¿quieres?, siempre lo he visto moverse con tanta naturalidad por esta casa en vida de la abuela que nunca me había preguntado de dónde había salido nuestro querido Notario...
Recuerdo perfectamente que el aire se paralizó, todo quedó suspendido en una especie de simulacro de in-animación, hasta las cuerdas vocales quedaron hinchadamente quietas, aumentando el volumen de su mudez, y volví a quedarme noqueada ante esa sensación extraña de saber instintivamente que algo denso está traspasando las moléculas del aire y yo no soy capaz de identificarlo.
Como el dolor de un cuento, su eco esparcido por veranos que ya no habita nadie, donde la palabra vive entre columna y vértice, y los sueños roncan colocados, idos de humo, látigos, palmeras y ciudades.
Suelta amarras despacio, con la maleta boquiabierta, sin dientes con los que bautizar la vergüenza de la noche cuando abre su camisa, y nos muestra el vuelo de los árboles que fueron arena, libertad o cementerio, y ahora nos llenan el buche con su historia, que acaba de llegar al abandono, y nos espera.
Como el dolor del milagro, las palabras gritan desde el fondo del invierno, y también nos esperan desde su desnudo, a veces prematuro, a veces innecesario.
Poema incluido en la antología Arde en tus manos, editada por la Asociación Cultural Myrtos Gramma Al manar como selección de los poemas galardonados en la convocatoria Myrtos de poesía 2009.
Ya está disponible la antología que recoge los textos galardonados en el IV certamen de Poesía de Miedo 2009, una nueva edición de Papeles del Trasmoz de la editorial Olifante, Ediciones de Poesía, cuya presentación se realizó el pasado 31 de octubre.
Los poetas galardonados en esta convocatoria han sido:
Primer Premio:
Manuel M. Forega. Premio del Público: José Javier Alfaro Calvo, Miguel Ángel Marín Uriol, Dolan Mor Marian Raméntol.
Os dejo aquí mi poema:
ELLOS VEN LA PUPILA DESANGRARSE DONDE ACABA LA VOZ
Deletreo el reproche del sol en cada tapia como si quisiera que sus vísceras leyesen en mis labios el paso de mil dráculas con muñones de alquitrán, alfileteando el pubis de las madres que caminan ciegas, y acallan las miradas de los hijos sobre el pecho.
Por cada una de las venas navegables, como un regalo, un holocausto se detiene en mi espalda, con el beso ofrecido del abismo amputándome los miembros, mordiéndome los ojos antes de la hoguera, antes de que esa lengua huérfana cale en el retrato de todos los pulmones macerados en un charco de leche seca.
Las palabras pueden arder en silencio mientras arañan la sangre que nos queda, cuando el terror es un acto de fe, un insulto resistente, una plegaria infinita en la boca de los niños.
Ellos ven la pupila desangrarse donde acaba la voz, justo donde el pezón de la noche espera a que se duerma el mar para que los muertos crezcan en el vientre de las casas, y sean el nuevo sonido de las manos cuando se juntan y juntas caven en tierra sonámbula la última canción de cuna, inaplazable, que nos nombre.
EPITAFIO
Aquí se separan las sílabas del miedo. En este último naufragio, se empieza a abrir el agua y el dolor del barro se hace humano.
El aire se confunde con el aroma de los muertos y la sangre mana por mis venas como ríos desbocados buscando una salida; las neuronas se queman a propósito en sus naves ultra espaciales y mi cara busca una alternativa, pero el alma no entiende para qué. La sombra no se atreve a retar a la luz, esta oscuridad augura lluvia y nieve en las cercanías de un planeta todavía desconocido. Estoy en medio de un terremoto nocturno, y voy a cerrar la puerta.
Pasé el pestillo, necesitaba disponer de toda mi intimidad para poder desintoxicarme de los lobos, en mi propio bosque donde podía darle de comer a mis volcanes.
La puerta de madera maciza lacada en blanco me protegía de un exterior en el que hasta los perros olían a simulacro. Eché una mirada alrededor, del gran armario empotrado, entrando a la derecha, dueño y señor, tanto a lo ancho como a lo largo, de toda la pared lateral de la habitación, salían muchos gritos dándose codazos, no sé si era el la piel de gallina del miedo, o muchas personas aullando, pero la sensación a promesa, esta vez no sabía a caramelo si no a cadalso.
Me quité la ropa con una parsimonia autómata y contemplé la imagen casi cataléptica del cuerpo desnudo un tanto entradito en carnes que me devolvía el espejo de la puerta interior central, antes de endosarme el pijama.
Los pocos abalorios que llevaba encima se los tragó el cajón de la mesita de noche donde también habían ido a parar todos los caminos cortados por accidentes de la memoria, desde niña, un simple cajón guardaba los secretos de una mente contagiada de rojas explosiones, toneladas de azules infantiles, de sonidos submarinos que hacían juego con los collares que me hacía cuando jugaba a ser la princesa del sol.
Siguiendo el recorrido de tantas otras veces, -algo del metodismo impuesto a mis genes me obligaba- me dirigí hacia la pared opuesta a la del guardarropa, donde me sonreía la balconera oval que durante el día regalaba una luz limpia y agradable; corrí el cortinaje fino de algodón pensando, que la próxima vez debería acordarme de cerrar las cortinas antes de desnudarme. Abrí la cómoda de ébano con sobre de mármol que quedaba justo en la pared opuesta a la de la cama y extraje del segundo cajón el liviano reguero de “abras-cadabras” amarillentas.
Después, con la sensación de haber cumplido con el ritual, me tendí en la cama sobre la colcha floreada, acomodándome sobre un caos de grandes cojines, empecé a deshacer la cinta amarilla y me dispuse a preparar a mis pulmones para el inminente naufragio en la segunda de las cartas.
“Madre,
No puedo por más que pensar que usted ha perdido por completo la razón! Pero ¿es que no se da cuenta de lo que está a punto de provocar si sigue adelante con esta locura? Padre no ha querido contarme casi nada pero he aprendido a saber interpretar las distancias y los silencios, ¿qué es lo que pretende hacer, madre?
Si aun le queda un poco de sentido común, de aquel del que tanto hacía vanagloria, reflexione, mujer de Dios, ¿de qué habrá servido mi muerte si no respeta para siempre el pacto que usted misma selló con el silencio?, su inclemencia durante todos estos años ¡dejará de tener sentido!
¿Recuerda la razón, motivos y causa de toda esta vida anónima? No puede haberlos olvidado…. No, no dejaré que los olvide mientras me quede una brizna de aliento, se lo aseguro. Todo el dolor que me ha inflingido durante todo este tiempo no puede caer en saco roto, ¡no se lo permitiré!, aunque tenga que escupirle toda mi historia a la cara, sí madre, mi historia… que no es otra que la suya propia, aunque eso le escueza y corroa por dentro, ya es hora de empezar a decir las cosas por su nombre. Sí madre, ha llegado la hora de que suba también usted al patíbulo, y sea ajusticiada en honor a la verdad, le aseguro que no sentiré ningún remordimiento por apretar el gatillo y ser, precisamente yo, quién la fusile.
¿La recuerda madre? Por aquel entonces ella era joven y bella, muy bella. Sus grandes y negros ojos almendrados segaban cualquier intento de mantener el ritmo cardíaco con un sólo vaivén de sus largas y frondosas pestañas, sus labios carnosos y bien definidos invitaban al pecado sin dilación y su talle esbelto imponía hasta respeto. Su cabello ondulado del color del maíz tapándole los hombros… era una verdadera maravilla. Yo sé que, en el fondo, a usted también le gustaba. Pero ¡hay de nosotros!…. Cometimos el más grave pecado de todos ¿verdad? Aquel que no podía decirse en voz alta, aquel que hacía falta enterrar antes de haberlo podido vivir, antes de haberlo podido ni siquiera imaginar. ¿No es verdad, madre?
Aun recuerdo su dura mirada aquella severa tarde de otoño, no creo que pueda olvidarla jamás, triste…quizá, pero también contundente. No hicieron falta las palabras, en aquel mismo instante supe que lo sabía, que de algún modo lo había adivinado, y eso…. sencillamente no podía ser, no tenía cabida ni posibilidad ¿verdad madre? Eso era poco más que un libertino escándalo, demasiado para el buen nombre de la familia. Creo que la trama de su Gran Plan debió empezar justo entonces, corríjame si me equivoco….
En su mirada, lo recuerdo tan claramente como si fuera ahora, no había sólo enojo, madre, había horror, un pavor orgánico que casi pude respirar, y aun tuve que esperar muchos años antes de poder entender su causa. La historia se repetía una vez más, ¿verdad?. Sí, claro que sí, y con toda su fuerza, con todos sus errores y sus goces, con todo su fuego, y usted se sintió revivir en un pasado demasiado turbio como para querer recordarlo. Ese fue el mayor motivo de su crueldad, sea sincera, ¡maldita sea!, al menos consigo misma madre, y tenga el valor de reconocer por una vez lo que usted y yo sabemos.
Pero en la vida cada uno recoge lo que siembra madre, y el destino le jugó una mala pasada. Por una vez, se rió de usted, de su gloria y de su poderío, esta vez el reino no fue suyo madre, no… esta vez el destino fue enteramente nuestro. ¡Y como lo gozamos!…, fue la vida más bonita que viví, la única que quiero recordar, el resto ha sido muerte.
Ahora debo despedirme, pero ni por un sólo segundo piense que no seguiré adelante en mi empeño por contarle toda mi rabia, mi frustración y mi ausencia madre, porque ni desde mi muerte he podido perdonarla. Usted no tiene perdón, no se lo merece.
Desde mi tumba,y con toda mi rabia Su hijo Francisco.”
Un reguero de “abras-macabras” sí, y sin mayor sentido, me dejaron los labios casi desérticos, hubiera sido el almuerzo perfecto par las moscas si la saliva no se hubiera apiadado de mi garganta. En momentos así es imprescindible saber reconocer el bendito fuego capaz de seguir inflamando los surcos de la piel. Sé reconocer el fuego que habita mis callejones y me permite ver ciudades póstumas y sé reconocer también, al hombre que vuelve de la pesadilla.
- Sí, eso es todo de momento, ¿te parece poco? No entiendo nada. Ya lo sé, pero es que no es tan fácil chico listo! Que qué? Oye..oye… no te pases ni un pelo… eso no es verdad, para empezar mi pelo no es rubio… mira tío…., menos cachondeo vale? “mi talle” nunca ha sido esbel… anda ya! Voy a colgar… Pero bueno ¿qué te pasa esta noche? Si lo sé no respondo al teléfono joder! ¿Desde cuando soy yo tan entrañablemente per-fec-ta? No, no me gusta el tono. Mira, voy a colgar… Esto es el colmo! Quién, yo? un halo de inteligencia misteriosa? ¿Has bebido? Tú has perdido la cabeza! …por encima del resto de los mortales… sí, claro, claro.. estás fatal. Ja! ¡Mis ojos no tienen “iridiscencias de color miel” y tampoco mudan de color! “del negro a un do-ra-do ca-si i-rre-al”…corro a llamar al médico… te encierran fijo… ¡basta ya Tomás! Pues sí, me estás molestando con tanta tontería… no entiendo cómo te aguanto. Esto se acabó, ni un segundo más, cuelgo! No, no te lo mereces. He dicho que no, ¡claro que voy a seguir!, no, tú no. Ciao.
Como si se tratara de deambular a través de unas cuantas aceras enfermizas cuando uno ya sabe el camino, estaba claro que abrir una tras otra las dichosas cartas era el paso siguiente, abalanzarse, devorarlas, pero el bombeo de las sienes era insoportable, un tremendo dolor de cabeza se estaba adueñando de mi voluntad, mientras en mi mente a oscuras, se repetía mentalmente una descripción....
Por aquel entonces ella era joven y bella, muy bella. Sus grandes y negros ojos almendrados… sus largas y frondosas pestañas……, sus labios carnosos y bien definidos… su talle esbelto… su cabello ondulado del color del maíz tapándole los hombros…
Queridos amigos, quiero compartir con vosotros dos grandes noticias que han hecho de este fin de semana todo un regalo:
PREMIO DEL PÚBLICO DEL CERTÁMEN DE POESÍA DEL MIEDO
Según recoge el Fallo del Jurado, comparto el premio del público del IV Premio Poesía de Miedo con José Javier Alfaro Calvo (Navarra), Miguel Ángel Marín Uriol (Aragón), y Dolan Mor (Cuba). El primer premio ha recaído en Manuel M. Forega y su poema «El dolor de la luz». Este mismo fin de semana se presenta el libro que recogerá todos los textos premiados, editado en la colección Papeles del Trasmoz de Olifante, Ediciones de poesía.
Ni qué decir cabe que me hace una ilusión tremenda haber sido galardonada en este certámen, en primer lugar por poder compartirlo con grandísimos poetas a los que tengo el honor de conocer personalmente, como Dolan Mor o Manuel M. Forega, de quienes guardo un cariñoso recuerdo de mi participación junto con Cesc Fortuny en el VIII Festival de poesía del Moncayo este agosto pasado, y en segundo lugar porque quien conozca las edicioes de Olifante, sabrá del mimo, esmero y cuidado que pone esta editorial en sus publicaciones, son realmente preciosas, y me honra muchísimo que mi obra esté contemplada en ellas.
Desde aquí mis felicitaciones a todos los premiados.
FINALISTA DEL XIV Premio Internacional Ciudad de Torrevieja.
Hay quien dice que quedar finalista es en sí mismo todo un premio, sin duda en certámenes como el Ciudad de Torrevieja así es, así que toca celebración también, porque un poemario de mi autoría es uno de los diez finalistas de este año de entre las 298 obras presentadas. El Fallo de los premios se llevará a cabo el día 20 de noviembre.
La llum escorxada sobre els meus muscles, un truc de màgia per a aquest museu de cartrons, cendres i una col•lecció de tardes embolicades en paper d’embalar, protegides del fibló de l’aigua, del seny del pa sense llevat o l’estoic aplom del ponent, mentre s’ennuvola la sang cuita i un petó travessat de bales, hòsties sense sagrament i infinits ximples, deixa orfes les mamelles sense partió que aromen les meves mans.
No reconec aquesta mort, aquesta solitud amb cos de xicota, nua i retorçada, amb tota la nit de carn clavada als llavis, aquesta tristesa entre llums sense mare, aquesta habitació tan magre on tot just caben els somnis. No hi tinc lloc en aquest cel mossegat, en aquesta humanitat de silencis molt greus, en aquesta fossa de mandíbules vives on ens traiem l’esperança pels ulls.
CON TODA LA NOCHE DE CARNE CLAVADA EN LOS LABIOS
La luz desollada sobre mis hombros, un truco de magia para este museo de cartones, cenizas y una colección de tardes envueltas en papel de embalar, protegidas del aguijón del agua, de la sensatez del pan sin levadura o el estoico aplomo del poniente, mientras se nubla la sangre cocida y un beso atravesado de balas, obleas sin sacramento y estúpidos infinitos, deja huérfanos a los pechos sin linde que aroman mis manos.
No reconozco esta muerte, esta soledad con cuerpo de muchacha, desnuda y retorcida, con toda la noche de carne clavada en los labios, esta tristeza entre luces sin madre, esta habitación tan flaca donde apenas caben los sueños. No quepo en este cielo mordido, en esta humanidad de silencios muy graves, en esta fosa de mandíbulas vivas donde nos sacamos la esperanza por los ojos.
Cuando algo se olvida, calla el agua. Felipe Benítez Reyes
La ferida té sempre el seu lloc exacte, des d’abans d’haver-la suposat el seu nom és real entre les cames, en les converses del silenci repetit i en el mapa que atresora la geografia de la sang.
Amb el cel per calidoscopi i la galta cara en dins cap a la tomba del torb, resem perquè calli l’aigua però les parpelles pensatives obren escletxes d’escuma sobre els ulls naufragats en alguna llàgrima.
El poema plou i deixa el gebre borrós sobre el món, sobre el buit de la boira i les hores rendides en la intermitència d’un toll, el poema cau de futurs rojos i valerosos groguencs, de joveneses fredoroses i pallassos morts, cau i fa olor a duel nòmada, a equivocació nerviosa de la llum, com un holograma de la seva estructura adolorida que ens nomena, i no calla l’aigua, no calla.
NO SE CALLA EL AGUA
Cuando algo se olvida, calla el agua. Felipe Benítez Reyes
La herida tiene siempre su lugar exacto, desde antes de haberla supuesto su nombre es real entre las piernas, en las conversaciones del silencio repetido y en el mapa que atesora la geografía de la sangre.
Con el cielo por calidoscopio y la mejilla vuelta hacia la tumba del aire, rezamos para que se calle el agua pero los párpados pensativos abren resquicios de espuma sobre los ojos naufragados en alguna lágrima.
El poema llueve y deja la escarcha borrosa sobre el mundo, sobre el vacío de la niebla y las horas rendidas en la intermitencia de un charco, el poema se cae de futuros rojos y valientes amarillos, de juventudes frías y payasos muertos, se cae y huele a duelo nómada, a equivocación nerviosa de la luz, como un holograma de su estructura dolorosa que nos nombra, y no se calla el agua, no se calla.
Mis queridos lectores.... se acerca el momento de empezar a indagar en la verdadera historia.... y no voy a dejaros con las ganas... adelante, pasad, pasad....
Había trasladado el contenido del arcón a mi habitación., me temblaban las manos y lo que era aún peor, tenía esa extraña sensación de oler el peligro en el aire, cómo suele pasarme en las congregaciones de Miraflores. No consigo librarme de la sensación de ser como una mariposa arrepentida de su desesperación; como si fuera motivo de alarma el golpear una puerta y sorprenderse, en esta familia cualquier cosa fuera de lugar es… más que sorpresiva, insultante. Lo intento, pero me sigo alarmando por este orden asmático que reina aquí. Caigo y de la caída nace un cáliz con figuras abstractamente dispuestas, como queriendo estar desordenadas pero no es así. Todo tiene su ciencia.
Esa tensión ancestral legitimada por los años, no sé…. nadie habla nunca claro, comentarios a medio decir que son como recetas milagrosas para exorcizar alguna especie de condena, miradas intensas de reproche que se hacen de soslayo y dejan un regusto a mala niebla en la boca… algo les ocurre a todos, son como sombras en crisis, algo….que queda impreso en las huellas dactilares de la voz, para que nadie pueda escaparse, quedarse fuera…. ¿Y las sonrisas? Es increíble lo falsas que pueden llegar a ser sus sonrisas, si cuando las combinas con la mendicidad de la mirada suenan a anacronismo absoluto, a discordancia semántica, a fallo de sintaxis!!!! Y sin embargo allí estamos todos, como todos los veranos, juntos y unidos, formando un núcleo familiar excepcional….
Sentada en el borde de la cama, examiné la primera de las cartas, no había fecha ni más nombres que un sencillo “Su hijo Francisco” al final del escrito a modo de despedida. Las únicas referencias que podían servirme de guía estaban en el sobre, un matasellos de Venezuela y la fecha de expedición medio ilegible sobre un papel satinado de color amarillento probablemente ya en su origen, y que con el pasar de los años, se había oscurecido aun más.
“Madre,
Hace tiempo que no contactaba con usted, pero ya se sabe, los muertos no hablan, así que me ahorraré las disculpas y demás palabrería que a estas alturas ya no tendrían ningún sentido. Además, tenga en cuanta que en mi destierro no siempre es fácil conservar la identidad –o mejor dicho la no-identidad- sin incurrir en riesgos que ninguno de los dos desearía, ¿o quizá si?
Padre dice que está bien, me “alegra”(si es que puede decirse así) saberlo. Me entristece no poder comprobarlo personalmente pero hace ya tanto tiempo que aprendí a vivir sin su presencia que casi se ha convertido en una imagen fantasmagórica para mi, que me sirve de bálsamo en mis momentos más desesperadamente amargos, y usted, más que nadie en este mundo, sabe que los hay.
He tenido que aceptar la imposición de que mi ausencia era necesaria (o al menos lo era en su mundo), ¿pero se da cuenta de lo extremadamente difícil que es seguir viviendo así? No sólo me ha despojado de mi esencia, de mi pasado y de mi familia, sino que también lo ha hecho con mi futuro, ya no hay posibilidad ninguna para mí, madre, y todo se lo debo a usted.
Me ha matado en vida, y lo ha hecho con tanta conciencia como con la que yo lo acepté, por no contrariarle, por no causarle más daño, como lo hizo usted antaño, ¿verdad madre? Padre tampoco tuvo el valor de contrariarle cuando tomó la decisión de desterrarle a él también, de hecho nadie ha osado contrariarle nunca, y en ello radica toda su fuerza.
No es mi intención implorar el perdón. No, no voy a pedirle perdón madre, y si le inflijo pesar con mis palabras, sepa que es la única arma que me queda para paliar tanto dolor, el único vínculo que me une a usted. Las palabras escritas en un papel, escasas y siempre maquilladas bajo el anonimato de quien no existe ya, y nunca existirá.
Un muerto no puede resucitar.
Desde mi tumba, con toda mi rabia, Su hijo Francisco. “
Creo que me mareé. No sabía donde estaba, no lograba entender absolutamente nada. Recuerdo que lo que se me quedó en diagonal en el estómago fue el tono de aquellas líneas.
Yo soy de las que defiendo que el amor a nuestros padres no es congénito, que no vienen ya de fábrica las coordenadas en el GPS de nuestro corazón para llevarnos directamente al amor paternal. No, los sentimientos elaborados, como todo en esta vida, hay que aprenderlos, y el amor “consciente” a nuestros progenitores lleva su tiempo, porque antes de esa fase, es pura necesidad. Pero lo que tenía delante… aquello era infumable. Tenía ante mí un desnudo de alguien desgarrado, con mucho, mucho odio entre las cejas. No alcanzo a comprender como puede alguien condensar tanta saliva fermentada y no morir de una úlcera sangrante en las encías.
- Amira, cielo, la cena estará lista en diez minutos, por favor no tardes en bajar, sabes que a tu padre no le gusta esperar-
Volví a colocar la carta en el sobre y tuve mucho cuidado en guardar mi recién hallado tesoro, aunque no tuviera muy claro en que consistía todavía, entre la ropa interior en el cajón de la cómoda.
Bajé a cenar un segundo antes de los diez minutos concedidos como margen, sabía perfectamente que mi padre no soportaba la espera, la puntualidad era una norma más de entre las miles de pautas estrictas que regían el interior y el exterior de mi familia. Quizá mi naturaleza sea desordenada por un extraño error en mi ADN, o puede que éste hiciera campana el día en que las células aprendieron la combinación adecuada para los Miraflores, pero lo cierto es que me ahogo entre las líneas cuadriculadas de esta inmensa libreta donde nunca ha habido ni una sola hoja en blanco, y ahora que la buhardilla se ha quedado huérfana, siento una punzante necesidad de volver a mi mundo, a la universidad, al lado de Tomás… seguir con mis idas y venidas, entre cafetería y bocadillo rápido en el Bar Estudiantil, abriéndome paso entre cuerpos, codos, carpetas y cabezas sonámbulas luchando por conseguir una dosis de café con leche, biblioteca, sala de actos y el rector de mi tesina… sí, ese es el océano que necesito inyectarme ya mismo en las venas…. .
Mantel y servilletas. Amarillo como las baldosas el mantel, verde como la cenefa que unía el mármol con la pared, las servilletas. Platos en crema con florecitas verdes y amarillas, a juego con los cojines que cubrían los taburetes dispuestos alrededor de la mesa rectangular situada milimétricamente en el centro exacto de la cocina, todo dispuesto y en orden, todo menos los jugos gástricos de mi mente.
Por una vez en la vida, la ley del silencio jugaba a mi favor. Ese silencio denso que lo impregnaba todo, ese eficiente verdugo de las inquietudes y hasta las emociones, sólo interrumpido por la música del gramófono de la sala de estar de uso exclusivo de mi padre, acabó de indigestarme y me sirvió para excusarme a mitad de la sopa, esquivar la mirada de desaprobación que formaba parte de las muchas cosas que sin decirse acababan siempre en el aire, y escabullirme de ese tono cortante que podía intuir hinchando sus labios hasta convertirlos en bombas a punto de explotar, escupiendo las palabras a derecha e izquierda pero sin gritarlas. Sí… imaginarlo es fácil, Don Roberto no gritaba nunca. No, no hacia falta alzar la voz, se podía ser categóricamente asertivo empleando un tono de voz correcto, solamente había que cerciorarse de que los presentes hubieran captado el mensaje escondido tras la frase, fuera la que fuera, y lo captábamos…. siempre lo captábamos.
Fuente de la imagen: www.clarin.com/.../06/14/um/fotos/niebla3.jpg
LA PELL COBRA PEATGE A LES FERIDES
El xiuxiueig s'estavella en el marge dessagnat d'un nom, corre cap a enrere sota la tarda, conviu amb el trencament dels cossos, camina entre boires coagulades, i segueix donant-nos caça, des del sòl de totes les tragèdies.
Podríem ser mil coses en aquest cel en morse, qualsevol descàrrega d'avorriment sobre un rellotge, una ombra que busca la seva paraula per a fer-se cadenat entre els boscos, el terror d'un púrpura completament líquid o la lluna dissecada que arrossega les seves sabatilles pel perímetre de les mans, però l'aire funerari d'aquest malson em recorda que tot es viu xino-xano en aquest carrer, i que la pell cobra sempre peatge a les ferides.
LA PIEL COBRA PEAJE A LAS HERIDAS
Los murmullos se estrellan en el margen desangrado de un nombre, corren hacia atrás por debajo de la tarde, conviven con la rotura de los cuerpos, caminan entre nieblas coaguladas, y siguen dándonos caza, desde el suelo de todas las tragedias.
Podríamos ser mil cosas en este cielo en morse, cualquier descarga de aburrimiento sobre un reloj, una sombra que busca su palabra para hacerse candado entre los bosques, el terror de un púrpura completamente líquido o la luna disecada que arrastra sus zapatillas por el perímetro de las manos, pero el aire fúnebre de esta pesadilla me recuerda que todo se vive despacio en esta calle, y que la piel cobra siempre peaje a las heridas.
La Pared. Fotografía cedida por Sofía Columela. La ilustración de este poema forma parte de mi propuesta de interacción con la imagen, un proyecto de colaboración para unir textos e imagen en un solo conjunto.
La calle se aprieta la barriga para retener las vísceras de asfalto, ese sudor que nos navega desde las ventanas, desde la piel de nuestro hermano, desde la maleta donde la noche guarda sus desaires, testigos de la lluvia crecida, mojados de ternura y escándalo.
La esquina de un horizonte bajito, se sujeta la cabeza para parir bancales, trenes de carga, brazos apilados, pechos con el sol encima, así las piedras son entonces casas de luz con el amor quemado, cortafuegos entre las cejas de cien años, un lenguaje lateral de metralletas jóvenes apuntando al panadero, experto en amasarle los huesos a la muerte, un pétalo sin sombra que sorbe poco a poco el rojo de las almas y que también apunta, esta vez a un cuerpo cerrado por el tiempo, y todos ellos conteniéndose, apretados y sin nombre, en la trinchera pétrea de una mujer de escarcha.
Marian Raméntol ---------------------------------------------------------------
Sofía Columela, nacida en Cuenca y residente en Madrid, es la autora de la fotografía que viste este poema, podéis consultar su trabajo en el blogEstar al acecho
Otra entrega, queridos lectores, ahora que sabemos un poco más a qué huelen los miembros de esta familia, os invito a seguir adelante con esta historia, que como iréis descubriendo poco a poco, todavía no ha empezado.....
Se acerca el momento de decirnos adiós definitivamente y todavía me quedan muchas cosas que decirte y otras muchas que callarme. Mi vida ha sido larga y plena, no me quejo de mi suerte, así que no se te ocurra llorar por mí, no hay motivo para que te entristezcas.
He hecho de mi vida lo que quería hacer y he obtenido mis pequeñas recompensas, entre ellas el privilegio de tenerte a mi lado y contagiarme de tu juventud. Contigo he revivido tantas cosas….. y lo más importante…. He podido reír, gracias pequeña mía, por haber nacido.
Amira, tengo que contarte algo, y como presiento que el tiempo se acaba, voy a hacerlo ahora, antes de que sea demasiado tarde. Aprovechando tu estancia en la universidad este invierno, he subido al desván un viejo arcón donde he ido guardando trocitos de mi para que puedas comprender el porqué de muchas cosas, algunas necesarias, otras inevitables, pero todas ellas servirán para que sepas la verdad, porqué esa verdad es también tuya.
No culpes a nadie ya que la única culpable soy yo, lo que hice lo hice para protegeros a todos. Quizá me equivoqué, pero quiero que sepas que fue hecho con la mejor de las voluntades, para evitar sufrimientos absurdos que no hubieran ayudado a nadie. Aquí te dejo la llave.
Si me equivoqué, espero sepas perdonarme algún día.
La casa también es tuya, sé que tú sabrás valorar toda su historia y sabrás seguir soñando en su interior. No abandones nunca tus sueños Amira, ellos son el tesoro más grande que tenemos y el vínculo que nos unirá siempre. Sigue inventando historias con tu vieja pluma, sigue construyendo mundos sobre trozos de papel y léemelos en voz alta, yo seguiré escuchándolos como siempre lo he hecho, no permitas que nada ni nadie altere tu esencia, mi niña, sigue siendo tan especial como siempre lo has sido y no me olvides.
Te quiero. Victoria.”
- O sea, que después de dejarte los riñones batallando con el maldito arcón resulta que ésa era precisamente parte de tu herencia, tiene huasa la cosa... - Eso parece. ¿Has averiguado algo más, Tomás? - Bueno, ayer hice una visita nocturna a la calle Carlets. No es difícil entrar en lo que queda de la casa, está todo en ruinas Amira, no encontré nada más que paredes sucias, suelos destrozados, restos de lo que en otro tiempo debían haber sido muebles, en fin, nada relevante. - Pues entonces está claro que la clave de todo este asunto está en estas cartas, ¿no? - Sí, parece que sí, si quieres me quedo contigo. - No. Muchas gracias Tomás, pero prefiero quedarme sola. - Mira Amira, cuando me siento sobre la cuerda floja me invento un juego, y ahora te pondrás a reír, pero en ese juego tú eres la protagonista, veras, empiezo a imaginarte, sentada en cualquier sillón, con la mirada perdida en cualquier punto de la habitación y… pensándome. Quizá acordándote de un gesto o de una simple mirada, lo importante es que te hayas sorprendido a ti misma extrañándome. De hecho no sería sorprendente, pasas más tiempo conmigo que con nadie, aunque reconocerlo podría sonar…, pues…. como algo sospechoso y muy propicio para engendrar morbos varios. - A tía Aurelia le encantaría meter la nariz en algo así, ¡seguro!. - Y hay que decir, que la mayoría de esas mentes, incluyo a Aurelia como el mayor exponente, que nada entienden y nada saben, suelen deleitarse con semejante festín de fantasías, ¿sabes por qué? Porque en realidad, son ellos los protagonistas que se esconden bajo el nombre de la víctima, así pueden decir e inventar todo lo que a ellos les hubiera encantado vivir. - Sí… pero a dónde quieres ir a parar? - Te invito a que te pierdas en pensamientos relajados, tranquilos, de aquellos que te vienen a la mente sin querer, cuando nadie los llama, suele ser sorprendente, te asaltan imágenes de lo más singulares, casi siempre agradables, que inmediatamente tu decoras y amplias a tu manera empezando ya a tomar consciencia de la existencia de ese pensamiento, y por lo tanto incorporándote a él y convirtiéndote paulatinamente en su protagonista. A mí me gusta soñar así, y no me asusta reconocer que tú eres parte implícita de esos pensamientos, miradas, gestos, palabras, detalles…. Un sinfín de imágenes, a cual mejor, que se pasean por mi tranquilo sosiego esperando a que yo pase a la acción, congele una de ellas, y empiece a crear para ella un cuento más, donde por su puesto yo seré el héroe y tú la más bella de las princesas; mientras me detengo cuanto quiero en contemplar esa imagen congelada y ampliada a tamaño natural. Nadie me molesta y nadie me lo impide. Siempre me ha divertido jugar a este juego. Y a veces… jugando… intento imaginarte a ti sentada en cualquier rincón, y participando del mismo juego… - Tomás…¿tú te has chutado o qué? por favor… vas a hacer que me salgan los colores…¿a qué viene todo esto? - Vale, vale. Tengo claro que me quedaré con las ganas de saber si alguna vez te has sorprendido congelando imágenes mías ¿verdad? - Pues sí. Oye…tú no estás bien, mejor descansas un rato y nos vemos mañana, ¿si? No me mires así, eres tú el que estás de lo más raro.... ¿De verdad me buscas para enfrentarte a tus fantasmas Tomi? ¡Creo que mi ego está a punto de aplastarme!. Anda… déjame ahora ¿quieres? Te llamo luego y hablamos, te lo prometo.
Tomás..... mi deshollinador particular de despropósitos. Cuántas veces te he buscado como si el imán de mi inconsciencia iniciara un ritual cómplice, casi sin querer.
Tú siempre estás ahí, detrás de una puerta, llenando cualquiera de los rincones del campus, columpiando tu sonrisa entre mis libros o sacándole brillo a mis pasos. Estirados sobre la hierba entre clase y clase, mientras expones tus teorías sobre un mundo moribundo. Me doy cuenta…. y no me gusta la idea de crearme más Dioses, sin embargo no puedo controlarlo. La Voluntad, esa gran señora que acapara todas las miradas de tu garganta, y esa impotencia mía que traiciona tus enseñanzas. Es todo demasiado confuso, demasiado denso, pero no me molesta.
Al contrario, hay algo morboso en eso de fabricarnos un Dios a la carta, me hace sentir diferente ante El, satisfecho de tenerme como su más querido y mimado aprendiz. Me siento más viva. Eres un Dios inventado por mí, sientes únicamente lo que yo te obligo a sentir, y así está bien, es per-fec-to... o sea que ven… ven , te lo ordeno… repta hasta mi boca, y no te olvides de los pies…deja que el tiempo nos devore y luego sube lentamente, ... quiero esa húmeda succión… dámela… Ni se te ocurra desaparecer…Sigue el ritual por mi vientre y nota cómo se contrae. Trata de mirarme… mírame! Mis pechos son pura explosión de aire de incendio… entrégales tus labios Tomás… sigue deshaciéndote en regueros de saliva y presión, si…. Así… ahora fúndete conmigo con la punta de los dedos, casi sin rozar. Nótalo, denso y oscuro, tibio, cálido… te estoy nombrando, vamos Tomi, aumenta la presión de la mano, Si… presiona … hunde… desliza …y no pares….
Fuente de la imagen: imagenes.solostocks.com/z1_2514140/maniquies.jpg
El aire menstruado interrumpe mi ventana, intenta teledirigir el lagrimal, el vientre y el pulmón de las paredes que guardan mis distintos cuerpos, mi colección de niebla y mis fotografías en el agua.
Pero la tristeza es una enfermedad de crecimiento, un francotirador expresionista de letras solas, heridas y descoyuntadas, una generación de nudos puntuales, de cielos hundidos en las manos que nos regalan costras de cuarzo con las que adoquinar el corazón.
Un violín mira cómo se peinan los maniquíes y comprende el desamparo de la sangre la tremenda brevedad de un nombre alrededor de los ojos murales, de las calles rápidas, de la luz llovida a mordiscos, y de esa niña que se acaricia los pechos bajo las alas.
- ¿A qué hora empezará la obra de teatro, mami? - Hija no empecemos…. Hemos quedado aquí a las cinco con Don Arturo que ha sido tan amable de desplazarse en honor de su amistad con Victoria, y los tíos vendrán a comer, y por favor, te ruego que hagas un esfuerzo y te guardes la provocación en el bolsillo de esos desastrosos tejanos que te has puesto, de acuerdo? Sólo por hoy, vale? - Ya veo, o sea que tendremos sesión de “íntimo consuelo familiar” a partir de las dos, menuda faena! Las últimas voluntades de la abuela es un plato demasiado suculento como para perderse los preparativos, ¿verdad mamà? Se tienen que poner a cocer a fuego lento las tácitas sonrisas de reproches, las jugosas miradas de desaprobación, y los besos venenosos de rigor… lo que me extraña es que no hayamos muerto ya de indigestión. - Amira! Basta ya. Anda, ayúdame a poner la mesa. - Claro mami, por cierto, ayer cuando saqué la bandeja de plata para el té, me di cuenta de que una de las puertas de la vitrina tiene el cristal biselado un poco suelto, ¿quién arregla estas cosas? - No te preocupes, avisaré a Rogelio para que se encargue, aunque tendremos que esperar a pasado mañana, los sábados no trabaja.
Los tíos y Tomás llegarán puntuales como siempre y me apuesto lo que queda de mi orgullo a que traerán un par de bandejas de pastelillos de almendra y una botella de vino dulce… como si los viera… con eso darán por bien pagada su presencia en esta casa y el derecho a hacer y deshacer a su antojo.
- Mami… tú crees que tía Aurelia se irá algún día del todo? - ¿Qué quieres decir Amira? - Es que me da la sensación de que no se fue de aquí al casarse con tío Tono, yo creo que nunca se ha desentendido del gobierno de esta casa, si te fijas, sigue apoderándose contundentemente del espacio y del tiempo a la que cruza la puerta del zaguán, y lo hace con tanta autoridad y desparpajo que nadie ha sabido impedírselo nunca. - ¿Hay moros en la costa, Amira? - No, estamos solas, el moro mayor debe estar en el salón para variar… - Mira hija, tu tía Aurelia es como un mal yogurt. Qué se puede esperar de ese cuerpo pequeño y enjuto, coronado por un moño escaso y pobre, de un castaño desgastado y tan perfectamente repeinado que sólo puede llevarlo recogido en una redecilla a la altura de la nuca. Y los ojos…., Ja! Qué decir de sus ojos…. No te fíes nunca de unos ojos pequeños como cortes de navaja, de ese intenso azul que todo lo congela. Con esas manos finas de dedos demasiado alargados y repletas de diminutas arrugas, y esas uñas cóncavas y mal formadas que acaban de darle ese aspecto de…. - Mamá! Por Dios! Te has puesto alas en la boca! - Es que acabo de tomarme un whisquicito…¿seguimos sin moros? bueno pues ya que estamos deja que continúe que tu tía no tiene desperdicio… ese insoportable carácter de mosca revoloteando insistentemente en un día nublado apesta a podredumbre, y… ¿sabes? como apuntaría aquí tu agudo ingenio, menstrúa desprecio cada vez que se le ocurre abrir la boca - Pero eso sí, desprecio cortés, claro está. - Exacto, qué interesante hija… resulta que me siento mucho mejor… - Te creo! Vaya retahíla de maravillas que acabas de soltar, bendita seas! - Bueno… y qué te parece si llevamos al matadero a Antonio? Pero esta vez el martillazo en la sesera se lo das tú… venga! Anímate! - Mamà… ¿cuánto whis-qui-ci-to te has tomado? De acuerdo, allí voy. Yo creo que tío Tono es un poco más moderado, ha adquirido el derecho de imponer su visión “desde fuera”, como siempre se encarga de matizar, y por tanto muchísimo más clara y definida que la del resto de los mortales. Ante cualquier situación que afecte a esta familia, él es el Juez imparcial que posee la verdad absoluta, y lo más absurdo de todo es que tiene el poder de idiotizarnos las neuronas porque a lo máximo que nos atrevemos es a asentir con la cabeza. - Vaya, que modosita te me has vuelto Amira… pero vale, se acepta. - Y Tomás…., bueno Tomás siempre se ha mantenido un poco al margen, probrecito mío, no es que se sienta cómodo en estas reuniones, pero tampoco sabe cómo evitarlas. Yo creo que se siente obligado por su impuesta gratitud hacia Aurelia y Tono. Así se lo han inculcado desde pequeño, ¿sabías que cada noche de su vida, al rezar sus oraciones, debía inexcusablemente dar las gracias a Nuestro Señor por la bondad de los tíos, que lo habían acogido en el seno familiar sin reparos y con todo su amor tras la muerte de sus padres? Es monstruoso, él era sólo un crío! - Sí, es monstruoso, efectivamente. Amira… nos hemos olvidado del personaje más importante de todos ¿no te parece? - ¿Te refieres a papá? - Hija… he dicho im-por-tan-te… - Entonces sólo puede tratarse de Victoria. - Sí, Victoria era un mundo a parte en sí mismo, demasiado especial para pasar desapercibida en un universo de gente vulgar, pero yo creo que fue tremendamente lista. Supo protegerse tras el nombre de los Miraflores, demasiado respetado como para ser atacado públicamente, supo vivir bajo las pautas y las reglas del bien hacer de puertas hacia fuera. A misa todos los Domingos y fiestas de guardar, impecable en las reuniones de la vecindad, vestida con la elegancia justa de quien lo es desde dentro y no necesita manifestarlo por fuera. También ella había sabido imprimir en su rostro una sonrisa amablemente dulzona que prodigaba siempre, la había visto “actuar” muchas veces y a mi no podía engañarme, siempre vi en sus ojos esa alegría íntima de saberse a salvo de toda aquella mediocridad.
Sonó el timbre, las cinco en punto. Vi a Aurelia dar un respingo y levantarse de su asiento casi sin dar tiempo a que los demás tomaran consciencia de la realidad de aquel sonido de campana vieja.
- Ya voy yo querida, debe ser Don Arturo. Yo me encargo. - Como quieras Aurelia, gracias.
Al poco estábamos instalados todos en la sala, Don Arturo se hallaba de pie, de espaldas a la chimenea de mármol blanco coronada por una decena de portarretratos que contenían la historia amarilla de la mayoría de las personas presentes en aquella sala, reflejada la espalda azul marino de impecable corte inglés, en el espejo veneciano que reposaba sobre la chimenea. Los demás nos habíamos acomodado en las diferentes butacas y butacones que ya habían protagonizado momentos de incómodo desacuerdo entre mi madre y Aurelia unas horas antes, por el mero sacrilegio que, al parecer, suponía o “debía forzosamente suponer” moverlos de su emplazamiento habitual. Pero al final, tía Aurelia, en una especie de borrachera milagrosa, había cedido, creo que por primera vez en su vida, a la iniciativa de mamá.
Don Arturo empezó a hablar tras un leve carraspeo.
-Bien, puesto que todos habéis tomado asiento, y en mi condición de Notario capacitado y Albacea particular de Doña Victoria, no reuniendo ninguno de los presentes causa alguna de indignidad sucesoria, procederé ahora a dar curso a la voluntad expresa de Doña Victoria Artús Guinovart, que acudió ante mí, por libre decisión y en sus plenas facultades mentales, en mi domicilio social de la calle Escudería de esta localidad, el pasado mes de Octubre, en el día 16 a las 10,30 horas…
Mi abuela era impresionante en más de un sentido, una verdadera superviviente hasta el último momento. La lectura del testamento se hizo de forma totalmente anómala siguiendo su expresa voluntad. Dejó claramente perfilado en el documento testamentario el modo y manera en el que debía procederse, así que nos entregaron un sobre cerrado a cada uno, donde se suponía que Victoria se despedía de manera privada y personal, ordenando así mismo legado de confianza y prohibiendo explícitamente su revelación, con el requisito indispensable de que el Notario, Don Arturo Deulofeu de la Miranda, estuviera presente en el momento de abrirlos y diera fe de que todos y cada uno de nosotros habíamos leído su contenido en intimidad pero en su presencia, tras la lectura todos deberíamos manifestar por escrito, en los documentos que Don Arturo nos había entregado juntamente con los sobres, que nos dábamos por enterados y que nos obligábamos a nada más pedir ni reclamar.
Por más tiempo que pase, nunca podré olvidar sus caras. Victoria había chafado en un plis plas todo el meollo de la fiesta. Mi abuela, una vez más, se había reído de todos ellos, privándoles del momento que todos anhelaban, el momento de poner en común quién había sido el más querido, quien se había llevado la mejor parte, allí ante todos, de manera consensuada y aceptada, como siempre se hacían las cosas entre los Miraflores. Pero no, casi pude imaginarme la carcajada de Victoria. Genial! abuela, estuviste genial.
Recuerdo que en el rostro de Don Arturo se dibujó casi inconscientemente una tímida sonrisa de complicidad que no pasó desapercibida a los ojos de tía Aurelia, e imagino que a su estómago tampoco, echaba fuego.
Pero aquel sábado tenía reservadas todavía algunas sorpresas. La broma de Victoria no acabó aquí, después de recoger todos los manifiestos debidamente firmados por cada uno de los presentes, Don Arturo debía asegurarse personalmente de que la reunión familiar se disolviera, acompañó y despidió a cada uno de los integrantes de los dos brazos de la familia, así pues tía Aurelia, tío Tono y Tomás abandonaron la casa sobre las 7 de la tarde, y pondría la mano en el fuego de que se marcharon profundamente afectados por no haber podido desempeñar su papel tal y como era de menester.
Yo no tenía muy claro el grado de legalidad que podría o no tener la manera de proceder poco ortodoxa de la lectura de aquel testamento, pero la presencia y autoridad de Don Arturo, y el peso del carácter de la abuela, bastó para que nadie se saliera del redil, al menos durante ese sábado.
Fotografía cedida por Roberto Aguirre Molina, "Respiración-grabado". La ilustración de este poema forma parte de mi propuesta de interactuación con la imagen, un proyecto de colaboración para unir textos e imagen en un solo conjunto. Los datos del autor los encontraréis al final del poema.
El oído en llamas, pegado a la lluvia, herida monosílaba que cuando abre los brazos, aquieta la carne sobre el mundo como un pájaro muerto.
La lágrima en orden de combate, se despeña monocroma por el cadáver anónimo de un pecho, cierra de golpe las cortinas de la tarde, y dispara a bocajarro traducciones del miedo hacia los poros.
No puedo reflejar ese azul extraño de la cicatriz que dejaron tus ojos sobre el lomo del mar, se me cayó el pincel en el infierno y ahora el corazón bebe en solitario el dolor de los peces, mi nombre desleído, y ese horizonte flojo que rebota en mí sin darme tiempo a creer en la infinita quietud de tu milagro.
Marian Raméntol ---------------------------------------------------------------
Las arterias de mil maremotos ejercen de matones y catalogan la tormenta abrazada al cuello, pasan cuentas con la tarde, enumeran las llagas de moho sobre los labios, el dolor que navega en bolsitas de suero exiliadas sobre una plegaria cenicienta, y la pólvora que naufraga en el cerebro.
Nadie puede elegir esa luz de mirada bilingüe y planchada, que pretende darnos lecciones de dicción sobre el asombro de la sangre, sobre los ojos sin orillas y el terror dialogado que deja siempre el corazón humeante y los labios a medio camino del perdón.
No sé si mueres un poco menos cuando esperas ese abecedario enfermo para la salvación en diferido, esos besos en miniatura, orquestas de canela que contrarrestan el vapor frío en los márgenes de una boca cruda.
Tu cuerpo recién vaciado, escupe oasis dentro de una aguja, mientras tus zapatos solos empiezan a llover sobre el mundo.
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Spencer Tunick, fotógrafo estadounidense nacido en Middletown (Condado de Orange (Nueva York) el 1 de enero de 1967. Obtuvo una titulación en Ciencias por el Emerson College en 1988. Sus fotografías se caracterizan por grandes masas de personas desnudas dispuestas en artísticas formaciones a menudo situadas en localizaciones urbanas. Surgen de estas imágenes una serie de tensiones entre los conceptos de lo público y lo privado, lo tolerado y lo prohibido o lo individual y lo colectivo. La fotografía de Tunick ha sido capturada de la revista El Mañana (2007)
Una nueva entrega, queridos lectores, más detalles sobre el desván y un misterioso baúl, un arcón desconocido, intruso, extraño en medio de un mar de objetos íntimamente conocidos por Amira, un objeto que al parecer tiene intrigada a nuestra protagonista en modo sumo y que al mismo tiempo tiene el poder de incomodarla...¿queréis saber más? pues adelante.....
El atizador de hierro forjado que había substituido al abrecartas de Ernesto era todo mi armamento y por munición me bastaba la rabia hirviendo en el diafragma. De nuevo aquel sonido quejumbroso parecía alzar su particular grito de guerra y la luz que entraba por los porticones abiertos de las pequeñas ventanas se mantenía en la retaguardia, cosa que no favorecía en nada a mi bando.
La verdad es que en aquellos momentos bendije a mi abuelo y a su manía de guardarlo todo, aunque ya no sirviera para nada. Recuerdo que él siempre decía que era un puro acto de respeto por los objetos, que si en su día habían sido utilizados e incluso algunos de ellos admirados, no se merecían una destrucción sin pena ni gloria en el cubo de la basura. Yo creo que de haber podido, el abuelo hubiera guardado hasta las arrugas argumentando que cada una de ellas tenía su propia historia y seguro que lo hubiera hecho muy serio, porque él era serio sobretodo cuando interpretaba el papel de “cabeza de familia”, y correcto por llevar el apellido Miraflores, y también fuerte por los años de duro trabajo. Puede que un tanto rudo en sus expresiones de afecto, pero a mí me gustaba ese hombretón de cabello cano, que sabía mirarme como si yo fuera un regalo, creo que en el fondo siempre fue un sentimental. Yo le respetaba mucho porque aunque en público no se prodigase en abrazos, la quiso hasta el final, y la quiso de verdad. Alguna vez los había visto pasear por el jardín de atrás, cogidos de la mano, deteniendo el tiempo en sus bocas que ni siquiera sospechaban que unos ojillos negros estaban devorando cada uno de los gestos. Murió vomitando su nombre… Victoria….
Noté cómo la vena se marcaba un chotis en el lateral de mi cuello y cómo el calor le preparaba expresamente a mis mejillas, un simulacro de un día cualquiera en el infierno, un último esfuerzo…. sólo un poco más…. las manos estaban a punto de sufrir una lipotimia y me dolían sobremanera las rodillas, lo intenté de nuevo, sólo un poco más….. sólo un poco….
De pronto me encontré cómicamente sentada en el suelo, con las piernas abiertas, el atizador en una mano y uno de los tiradores del cofre en la otra.
Bueno y… ¿ahora que? El impulso inmediato fue abalanzarme literalmente sobre el cofre y sumergirme en lo que fuera que contuviese, pero algo difícilmente explicable me detuvo, era una sensación de miedo visceral que iba abotargando mi voluntad lentamente, seguía sin entender que Victoria no me hubiera hablado nunca de aquel baúl….
Siempre me entendí con mi abuela mejor que con ninguna otra persona en este mundo, sabía escucharme con tanta paciencia…. cómo se escucha a los viejos contar sus batallas, pero en este caso, invirtiendo los papeles, yo narraba y ella escuchaba. Me pasaba once meses al año anhelando la llegada del verano para poder subir a la buhardilla y encerrarme con ella durante horas, a inventar historias, entre vasos de leche fría y pasteles de coco. Escogíamos a un miembro cualquiera de la familia, y basándonos en su entorno real, lo deformábamos y reinventábamos hasta convertirlo en una historia fantástica que sobrepasara cualquier parecido con la realidad.
Pero estaba claro que algo quedó en el tintero, tan claro como que aquel arcón no me daría respuestas si no me atrevía a mirar en su interior, así que…
Un precioso vestido de novia, unos cuantos collares de poco valor, un juego de tocador y una caja.
Una caja rectangular de madera de roble barnizada, con láminas finísimas de cobre incrustadas asimétricamente en la superficie de la tapa, agradable al tacto y esta vez, sin cerraduras contra las que forcejear. En su interior un fajo no muy grueso de cartas atadas con una cinta de seda amarilla, perfectamente alineadas y ensobradas, como si se hubieran querido preservar del polvo y del tiempo, casi amorosamente. Desaté la cinta con cuidado, y seleccioné la primera carta basándome en la fecha del matasellos.
Fue entonces cuando reparé en ello, ¡la dirección!
Vamos cógelo…. Vamos… Hola?… Hola! Escucha Tomás…en el arcón… ¿qué? ¡Ah, qué tonta! El arcón de la buhardilla..., no he tenido tiempo de…. bueno, ya te contaré. Ahora necesito tu ayuda, escucha, ¿qué te dice la Calle Carlets número 13? Exacto, sí, el callejón de detrás. ¿Se te ocurre algún motivo por el que esa dirección tuviera algún vínculo directo conmigo? Es todo tan extraño…. Sí, a mi también me sonaba algo así… qué interesante… pero.. ¿los Deulofeu de la Miranda no abandonaron la casa familiar hace más de cincuenta años? ¿no se trasladaron a la calle principal del pueblo?, ¿cómo te explicas que tenga en mi poder un fajo de cartas y que todas sin excepción hayan sido remitidas a esa dirección? Incluso la última que es de hace apenas unos meses! Si, cartas… te lo contaré todo… con calma, que sí… lo prometo… ¿quieres hacerme caso? Esto es importante. La abuela tenía esas cartas en el arcón…Todo esto no tiene ningún sentido. ¿Qué?... bien, no le cuentes esto a nadie, hablamos luego… buenas noches.
Imagino que el miedo a lo desconocido es uno de los fantasmas más antiguos del ser humano, y cuando se apodera de la boca de nuestro estómago se crece en tal medida que bien podría convertirse en la pesadilla de uno de los terrores nocturnos que me asediaban de pequeña. Ahora tengo la misma impresión, como si mi estómago estuviera sentado en el extrarradio de la boca del averno, a punto de adentrarme en un mundo repleto de realidades diferentes que de algún modo están directamente relacionadas con lo oscuro, y eso me provoca vértigo en el alma.
Gracias por llamarme de nuevo. No, no estoy más tranquila y no, no me he atrevido. Escucha, he estado pensando y… mira, no te parece un poco extraño que Don Arturo haya estado siempre paseando por esta casa como un miembro más de la familía? Sí ya lo sé, no es solamente el albacea, sí, siempre se le ha aceptado como a un familiar…., pero es que es precisamente eso Tomás! eso justamente…. Sí, en eso llevas razón, nadie se hubiera atrevido a arrugar la nariz con nada de lo que pudiera hacer o deshacer la abuela, menuda era Victoria! Pero de todos modos, a mi me resulta muy raro que hayamos aceptado todos con tanta “naturalidad” que el notario de la familia nos acompañara siempre a todos los eventos familiares… que estuviera presente en las fechas importantes, bodas, partos, bautizos, cumpleaños, no sé, que pudiera presentarse a cualquier hora y sin avisar, en fin …, que se comportara como uno más de nosotros. No me lo había planteado nunca antes pero… la verdad es que es raro… ¿no te parece?
La fotografía pertenece a Nuke y forma parte de mi propuesta de interactuación con la imagen, un proyecto de colaboración para unir textos e imagen en un solo conjunto. Los datos de la autora de la imagen los encontraréis al final del poema.
La vida, de ojos abiertos, memoria prenatal, de mares resumidos que nos empalan con la navaja erecta, hasta que los cuerpos se desatan y se apagan como un fósforo, esa, la de harina, la que me habla de las miserias de la lluvia cuando acaricia los tejados, del susurro del pelo negrísimo de la noche, y de todos los ladrillos que nos unen por la espalda, esa, la llevo subida al lomo, para edificar futuros malheridos, labios interrogantes, otoños mudos para atrincherarse e infancias apuntando hacia la forma solitaria de un nombre en el espejo.
No suena muy bien ni muy dulce, suena más bien a niño viejo, a orillas estrechas, a dolor perdido, a anhídrido carbónico en bocas de musgo, a palabras arriesgadas mucho mayores que yo, atentas al presente que pasa inadvertido y se me lleva como mujer, como eucalipto, como frase incompleta y por ello invencible.
Para la ilustración de este poema he tenido el honor de contar con la colaboración de Nuke, para quien crear es un modo de vida. Apasionada por la escritura y la fotografía desde muy pequeña. Tiene en marcha un futuro libro ilustrado por ella, ha publicado algún poema: "Que extraño todo sin ti", ha compuesto la letra de alguna canción con su buen amigo Israel Lorca: "Flores a destiempo", expuesto en el Teatro Lara la fotografía "LA ABUELA" y como próximas colaboraciones tiene en proyecto la portada y contaportada de un libro. Su obra la podéis consultar en: http://retratosdeunavidadiscontinua.blogspot.com/ http://imagine-bynuke.blogspot.com http://elrincondenuke.blogspot.com
Imagen de una eyección de masa coronal, una onda de radiación y viento solar que se desprende del Sol en el periodo llamado Actividad Máxima Solar, que ocurre cada 11 años.La imagen ha sido extraída de: wordpress.elhistoriador.es/?tag=sol
El vapor es el fotógrafo perfecto que inmortaliza la silueta de mi cadáver en los espejos del cuarto de baño.
Como una parálisis rabiosa sobre el acelerador, me veo en habitaciones sin geografía donde los ojos desdentados de las ventanas escupen la ironía de las flores.
Los pétalos espesan una miel vestida de camuflaje, dimiten las estrellas y dejan jirones de oscuridad bajo las uñas, y el agua, cansada, se empeña en imaginarlas como antídoto a la mediocridad.
Una sombra de sal seduce mi huella. El sol exagera en su papel de eremita de mi propia polución, para no ver abierta la piedad, para no saber nada de la congregación de gritos que se da cita en las palmas de mis manos, para no escuchar la profunda orfandad de los días, envejeciendo.
Poema perteneciente a Pretendo que una guerrilla de poemas ataque de improviso el ático de Dios, poemario galardonado con el primer premio en el III certamen de Poesía internacional Villa de Ingenio 2008, del archipiélago canario, e incluido en el libro Duología Poética, editado por Ediciones Atenas, la portada es un diseño exclusivo de Cesc Fortuny i Fabré, quien colaboró con varias de sus obras en diferentes libros de la Editorial.
Hola de nuevo, mis queridos lectores... ¿queréis seguir con nuestra historia? os invito a conocer un poquito más, tan sólo un poco.... Mmmmm....
Para los que habéis llegado tarde y queráis iniciar la lectura del primer capítulo clicad AQUI
Vamos pues....
QUIÉN TE DIO PERMISO. CAPÍTULO II.
Puede que los estados de ánimo sean endémicos, capaces de infectar las cosas, los muebles o los lugares, siempre he creído que los objetos también tienen alma y si la tienen, entonces ésta podría ser vulnerable y estar expuesta al exilio, como lo estamos todos.
Un luto permanente duerme en la memoria de la gran sala de estar situada en la primera planta, cruzando el descansillo a mano derecha, tras la gran puerta acristalada, y sinceramente, nunca he entendido el motivo por el que las cortinas de brocado granate ejercen de guardias de seguridad encargadas de no dejar pasar la luz bajo ningún concepto. Siempre se mantienen férreas en su papel de jueces a punto de condenar a cadena perpetua a cualquier elemento exterior.
No sé cómo se las arreglaba allí dentro la vida para seguir respirando envuelta en el viejo papel pintado de motivos florales, y rodeada de enormes cuadros, bodegones y pinturas campestres en su mayoría, que por fuerza tienen que indigestársele, con esos inmensos marcos de trabajada caoba oscura y perfiles abigarrados, pendiendo en hilera desde los altos techos de la sala hasta poco antes del friso verde oliva que abraza el perímetro inferior de las paredes hasta el suelo.
De haber podido entrar, a la mañana le hubiera dado un jamacuco, de eso no me cabe ninguna duda, pero la que lamentablemente estaba a dos pasos de la puerta, no era la mañana.
- María, ¿no vas a hacer hoy el te? Sabes que siempre lo tomo a las cinco y media, querida, o al menos a estas alturas deberías saberlo. No creo necesario recordarte que tu deber es, al menos, intentar ser una buena esposa.
Inconfundible. Esa es la boca de mi padre. Roberto Miraflores, Don Roberto como le llaman en el pueblo. Seguramente está sentado en su sillón favorito, todo él de palisandro y tapizado en pana bordó, un tanto desgastado por el uso, pero todavía altivo y digno con su respaldo capitoné de contornos redondeados. Recuerdo perfectamente cómo solía colarme en la sala para imitarle cuando era pequeña, sentarme en aquel sillón de patas acanaladas me hacía más alta, más fuerte, casi invencible, con un cojín bajo la falda para simular su volumen…en aquellos momentos, hasta mi alma descansaba en la talla central de flores, y apuntalaba el aliento en los apoyabrazos sinuosos, yo creo que crecía diez centímetros más para alcanzarle. Pero de eso hacía milenios, tantos que haría falta buscar en el dobladillo de mi sesera, en aquel lugar donde se guardan los recuerdos informes, y allí puede que encontrara alguna bolsita amarillenta de monodosis solubles de su cariño, pero es tan sólo una improbable posibilidad.
No tengo ni la más mínima idea de si le ha dolido decirlo….al menos decirlo de ese modo, aunque imagino que no, porque esa es su manera venenosa de dirigirse siempre a mamá y lo que me ha enseñado a odiarle.
- Claro querido, por supuesto. Disculpa mi torpeza, voy enseguida, ¿necesitas algo más?.
- Hoy quiero tomarlo en el juego de porcelana que mi madre guardaba en la vitrina de caoba, aunque no sea domingo.
- Por supuesto, ahora mismo lo preparo, ¿quieres que saque también la bandeja de plata?
No me explico qué diantre vio mi madre en él, ella precisamente, que es como un lunar en el escote del sol, una chispa de luz con suficiente “savoir faire” como para tomarse un aperitivo con los ángeles … en fin, imagino que el infierno también tiene sus héroes.
- Hola mamá, estaba a punto de entrar a preguntarte si vienen esta noche.
- Debo preparar el te de tu padre y ya voy con retraso, ¿te apetece una taza? acompáñame a la cocina ¿quieres? De paso podrías hacerme un favor, coge el estuche de piel marrón de la mesita donde dejo siempre la costura, y comprueba que estén todos los utensilios para que tu padre pueda fumarse su pipa, recuerda que el estuche tiene doble fondo, repasa todos los compartimentos por favor, que no falte nada en ninguno de ellos, ¿de acuerdo?
- Mira mamá, yo cojo el estuche y te lo llevo a la cocina, ¿vale? Mejor lo repasas tú que te lo sabes de memoria, yo no tengo ni idea de los aparatejos que se necesitan para fumar en pipa.
- Me parece bien hija, es sólo echarle un vistazo que no quiero oírle si faltara algo… ya sabes lo escrupuloso y metódico que es… para todo.
- Seguro que te prepararía un precioso paquete de reproches con lazo rojo de satén!,A veces todo él parece una especie de parche colocado en el lado equivocado, inútil. Si Dios fuera pirata, patentaría su ADN sin perder un minuto. ¿Sabes? Creo que ha conseguido infectarte, es como si fuerais adictos a una especie de compostura rancia sin la que os sintierais sin coordenadas suficientes para cruzar a nado vuestras vidas.
- Amira! no te consiento…., no sé para qué me esfuerzo, mira, no te me pongas a filosofar ahora Amira, que no hay tiempo, anda, ve a por el estuche que te espero en la cocina.
A veces, cuando la imagino dejando lentamente la costura sobre la mesita de centro con el tablero giratorio de cristal que tanto le gusta a mi padre para dirigirse a ese otro territorio en el que la familia Miraflores Casademunt cena a diario por miedo a que se ensucie el solemne comedor, querría lanzarme a su yugular, zarandearla hasta que fuera capaz de reaccionar, hacerle daño si fuera preciso para que pudiera abrir los ojos, cualquier cosa antes que verla rendida, con esa mirada pidiendo siempre limosna en las esquinas de un corazón que parece no haberle pertenecido nunca, tan sumisa y ausente que seguro que su sangre debe latir en blanco y negro, me duelen tanto y tanto esos huesos tristes.
Victoria me contó una vez que había habido un tiempo en el que mamá era todo risas. Un tiempo de correteos alegres vestidos de blanco, de juegos de mesa a media tarde, de reuniones familiares con jarras de limonada fresca y lavanda recién cortada, un tiempo de ilusiones jóvenes que se expandían por la casa provocando una sonrisa sincera, sobre todo por parte del abuelo Ernesto. Yo ni siquiera puedo soñarla así…
- Toma, aquí tienes el estuchito de marras, total ni siquiera ha levantado los ojos del diario, hasta su papada dormitaba con los titulares…. No sé para qué tantas molestias. En realidad me da pena, ¿sabes mamá? yo creo que ya no es más que un pobre diablo desde hace una eternidad, parece que no tenga otras pretensiones que las de no dar de qué hablar y respetar las normas “de la gente de bien”, de tan simple resulta atrozmente insulso.
- Hija! Un poco más de respeto por favor! …
- Vamos mami… que estoy viendo esa sonrisa que pasea como puma por el perímetro de tu boca… no empieces tu también con eso de las formas correctas.
- ¿Pero quién te ha enseñado a hablar?
- Mas bien pregúntame quien me ha enseñado a pensar.
- Podría oírnos alguien…por favor! Vale… está bien, no pienses que no te entiendo. Mira cielo, en esta casa parece que siempre se ha jugado a hacerle la competencia a tus bisabuelos. Eran extremadamente rigurosos, el respeto al nombre familiar era sacrosanto, como lo eran la decencia y el buen comportamiento social. Y eso fue lo que heredaron todos los demás, rectitud y rigor, nadie estaba a salvo. Algunos supimos relajarnos cuando el Señor se los llevó, pero otros honran su memoria casi con avaricia. Como dirías tú, se quedaron “oliendo a carcamal” para los restos. Pero no sirve de nada quejarse Amira, esto es lo que nos ha tocado vivir.
- Mamà… mamà. A veces me da la sensación de que llevas toda la pena del mundo sobre tus espaldas… deberías sonreír más a menudo, estás muy guapa cuando lo haces.
- Hija mía, mi niña… recuerda siempre que cuando no tenemos motivos para reír, la dignidad puede echarnos una mano. Si vivimos con dignidad, nadie sabrá de nuestras penas.
- ¿Es eso lo que haces tú? ¿Te llenas los pulmones de aire digno? ¿te hace eso sentirte más ligera? Pareces tan cansada, mamá… no estoy muy segura de que tu dignidad te sirva de antídoto para cualesquiera que sean los fantasmas que se echan la siesta en tus ojos.
- Ya estamos otra vez…anda, baja de las nubes y que conste que si te permito ser tan descarada es porque no quiero que sufras las vejaciones morales de esta maldita humanidad, dulzona, correcta y pulcramente condenada a sus propias miserias. No, tú no. Tápate siempre la nariz Amira, que tanta pulcritud apesta. Ese hedor se introduce por todos los poros de la piel y acaba siendo parte intrínseca de cada uno de nosotros. Prométeme que te taparás la nariz y que en ningún momento aceptarás ser una condenada más, prométemelo!
- ¿Quién hablaba raro? Te lo prometo mamá, me taparé la nariz y alistaré a mi alma en las filas de la resistencia, no te preocupes, no podrán poner a dieta a mi “mala educación”.
- Siempre consigues que a pesar de todo, me ría con ganas, eres una diablilla.
- La tetera ya ha empezado a protestar. Espera, deja que te ayude, ¿dónde tienes el paño cuadrado que bordaste? El del bodegón de flores en el centro, aquel que lleva un fleco de hilo dorado alrededor.
- En la alacena, hija.
- Mami… ¿quieres girarte un momento, por favor? Esto está forrado de aparadores, armarios, alacenas y hornacinas, y para más guasa son hasta del mismo color y como no podía ser de otra manera, todas están ancladas a la pared a la misma altura, exactamente tres palmos por encima del mármol que, por si no te habías dado cuenta antes, da la vuelta completa a la cocina y menos mal que a alguien se le ocurrió dejar espacio para la puerta… dime, ¿te importaría ser un “po-qui-tín” más explícita?
- Voy a tener que darle la razón a tu tía, hija…. Si no fuera porque me caes bien…. Está en la segunda estantería de la alacena situada inmediatamente a la derecha del fregadero, ¿te parece mejor así?
- Mucho mejor, gracias. ¿cojo esta bandeja?
- No, tu padre quiere la de plata, ¿vas a por ella? está en la vitrina de la esquina del fondo del salón, la que está al lado del reloj de cuco, en el estante superior encontrarás el juego de porcelana, la azucarera y la bandeja , las cucharillas deben ser las que llevan grabado el escudo familiar y no otras, ¿lo recordarás?, están en el primer cajón inferior pero ten mucho cuidado al abrirlo, utiliza el bocallave con suavidad o se encallará, ¿he sido lo suficientemente explícita?.
- Sí, señora, por cierto… ¿me descalzo? No quisiera que mis zapatos tuvieran un “affaire” con alguna de las tropecientas alfombras …
- Esa sorna…son cuatro querida, cuatro alfombras… anda, ve de una vez.
Quizá sean cuatro, lo admito, son cuatro, pero tapizan el suelo por completo. Es tan denso el aire en esa sala… la única realidad de las moléculas de oxígeno atrapadas allí dentro debe ser que la luz es tan sólo un dato amarillo incapaz de reinventarse. Para colmo esa enorme y pesada lámpara de araña dirigiendo la orquesta desde su rosetón central… no me extraña que las almas se adelgacen entre esas paredes.
- Que guapa sigue siendo, nuestras vidas podrían haber sido tan diferentes… Jamás sabrá lo mucho que amo su recuerdo, cuando llegó a esta casa. Alta y delgaducha con su vestido blanco de algodón, su falda de vuelo ancho cubriendo las rodillas… perfectas. Zapato plano de punta redonda que cubría los dedos pero no el empeine… ese empeine delicado. Lo llenaba todo con sus sonoras carcajadas, con su desenfadado ir y venir, casi siempre correteando por la casa, como una niña. Casi siempre de blanco… y riendo.
- Sí… como una niña, eso era lo que era entonces. Inocente, sana y transparente. Pero las cosas se hicieron de la mejor manera posible, Roberto, de la única manera posible. Y ahora todo está donde tiene que estar.
- Dios… ha pasado tanto tiempo….
- A fin de cuentas le has dado una buena casa, un apellido respetado, y no pasáis estrecheces, deja ya de atormentarte, Roberto, llevas demasiado tiempo viviendo en el pasado.
- Quizá tengas razón Antonio, la verdad no me deja olvidar ni perdonar…. ese es su castigo, y Dios sabe que también el mío. Intento mantener en silencio mi único reproche, lo intento Antonio, purgándolo desde mí mismo. No sé hacerlo de otra manera, no puedo hacerlo de otra manera…. Y lo lamento….
- Tú no tienes nada que lamentar Roberto, bastante has hecho ya.
- No lo entiendes, Antonio, me duele escupir veneno…. pero es ya lo único que me queda, el veneno que ella me dio….
- Perdón, no sabía que tenías compañía, papá.. tío Tono, ¿todo bien?
- ¿cuánto hace que estás ahí, Amira?
- Tan sólo venía a por el juego de te, ya me marcho, avisaré a mamá de que seremos uno más… nos acompañarás, ¿verdad tío Tono?
- Sí, me acompañará, cierra la puerta cuando salgas, hija.
"Quien te dio permiso", novela corta merecedora de accéssit y mención especial en el certámen de novela corta Katharsis 2008.
Fuentes de las imágenes: Lámpara araña 3: Bar Marsella-Raval: silviacasanovaslorenzo.blogspot.com Interior casa victoriana: Fine Art For Kids:fafk.blogspot.com/2009_01_01_archive.html Taza de te: www.mundorecetas.com
Fuente de la fotografía titulada dramática soledad: http://www.galeriade.com/jmramon/data/media/8/dramtica_soledad.jpg
La ambigüedad, ya lo sabéis, es el pulso corporal del poema, la imprecisión es el infierno conocido. Luis Rosales
El horizonte desollado recorre el gesto de la sala desprovista de paisaje, como una nueva forma de terror que nos bautiza a solas con el mundo, a solas con la aspereza del día y con el cristal disciplinado de los ojos.
Y esa soledad disecada nos mide, gatea su mirada por los nombres, por el luto severo de los años, y los malos muertos juegan con el aire, y los muertos buenos con la tierra, y los demás ya no lo hacemos nunca, o a lo sumo, le escribimos un poema en las pestañas al invierno que todavía viene a vernos.
Con la respiración apretada, las consonantes saben dónde va de visita el corazón, en qué provincia de la intimidad sus manos se citan con ese dolor de ayer, continuo y total, donde la vida nos ahueca, nos aísla y nos miente, hasta convertirnos en palabreros, milagros vivos del olvido, perversos habituales de las poeterías, adictos a la verticalidad de los ángeles, a ese horizonte crudo del que os hablaba al principio. ---------------------------------------------------
Voy a contaros una larga historia... acomodaos.... esta es una de las tantas visiones de la mima, la que narra el desencuentro generacional entre tres décadas de descendientes femeninas de una saga familiar. Dentro de una atmósfera costumbrista, el desarrollo de tres historias marcadas por imposibles amores prohibidos y los desamores vividos por las tres protagonistas, se va desarrollando paulatinamente a través de una serie de cartas recibidas como legado testamentario por la más joven de las mujeres de esta historia, que va descubriendo poco a poco todo el peso de su pasado. El final, abierto, permite seleccionar una realidad “a la carta”, situando historia y personajes dónde el lector prefiera....
os apetece??
Empecemos pues.....
QUIÉN TE DIO PERMISO. CAPÍTULO I
Siempre he defendido la idea de que romper el silencio, cuando éste es habitable, suele ser relativamente fácil; sin embargo ahora no tengo más remedio que reconocer que no siempre se consigue ensanchar la garganta lo suficiente como para que la luz no te apuñale. Todo se vuelve absurdo, hasta mis propios pasos han perdido su partida de nacimiento. Voy dejando migas de mi nombre por el camino aunque sé que lo malgasto en cada metro que avanzo y ni siquiera me importa. Si de verdad hay que seguir viviendo tendré que buscar la forma de inyectarme una realidad que me haga alucinar lo suficiente para seguir recordando quien soy o quien era. O quizá no, puede que no haga falta recordar nada, quizá lo mejor sea olvidar toda la sabiduría que sentada a las cinco de la tarde en una silla de cáñamo, compartía conmigo los juegos de infancia; ahora parecen tan lejanos que también han encanecido en la memoria. Sí, olvidarlo todo para poder empezar a reclutar los ladrillos necesarios para subirnos al sol en otra vida. Es extraño, hace frío…
Recuerdo que entreabrí ligeramente los párpados y una luz grisácea asaltó sin piedad la delgada medialuna de mis pupilas. Intenté centrarme en mi propia consciencia, y distinguí una serie de manchas azulonas, trazos informes y un fuerte olor que acrecentaron mi sensación de aturdimiento. Mis brazos yacían inertes sobre una superficie rugosa con sabor a carcoma, en forma de U coronando mi cráneo ladeado y en reposo. Giré sutilmente la cabeza, espigándola un poco para obtener otro ángulo de visión pero sin despegarla todavía del perímetro de madera, y me encontré con un proyectil amenazador apuntándome directamente a la nariz, como si quisiera deshacerse de la ligera presión de mis dedos para practicar esgrima con el aleteo impaciente de las fosas nasales.
Mi vieja pluma, con la que tantos buenos momentos había compartido, que yo recordara, casi desde que la falda corta a cuadros y los calcetines de lana azul marino, (que se resistían siempre a abrazar otra cosa que no fueran los tobillos), se convirtieron en mis fieles compañeros, desde entonces, desde casi siempre, nunca me había separado de ella.
Me costó un mundo incorporarme, los hombros parecían haber intercambiado las articulaciones por bisagras oxidadas. Ese tufo tan característico seguía haciéndome compañía, olía a delantales negros, a balas de heno deshechas a quienes no les importaba la prisa de un reloj. Sí, ahora que los años habían asimilado el concepto “perspectiva”, se sentían generosos y me brindaban la oportunidad de etiquetar las sensaciones; la buhardilla olía a cuentos, a historietas de abuelos.
Me miré las manos. Lunares amoratados mordían el lateral de mis dedos como signo inequívoco de que la musculatura de mi pobre pluma había olvidado los pasos de baile necesarios y se deslizaba un tanto coja sobre el papel.
Puede que no sea elegante, pero tengo que reconocer que me gusta ese trazo grueso y desgarbado, me parece de una sensualidad que se aloja sin permiso en la zona salvaje del estómago de celuloide y una vez allí, conspira directamente contra la nuez del lector, detonando explosiones de un color indefinido pero que saben claramente a humedad. He visto como sucede, como empiezan a hervir y pretenden disimularlo a toda costa. Sí, me encanta provocar desde los márgenes en blanco, paginar el cosquilleo que sube venenoso hasta la boca, y esperar a que los ojos segreguen más saliva de la cuenta.
Centré mi vista en el trozo de papel cuadriculado que tenía delante. Una nota ejerciendo de verdugo que abofeteaba la sien sin piedad. Una despedida de quien me había descubierto un mundo lleno de imposibles, mi pequeño mundo de bolsillo, apto sólo para los lobos que saben volar sobre un bosque con ruedas.
Un par de gotas se fugaron del lagrimal expresamente, para aumentar mi sensación de naufragio. Entre nosotras había nacido un vínculo muy especial desde hacía mucho…. probablemente mucho más de lo que podía recordar y ahora, como en un tributo póstumo, me tocaba a mi pintarle el último retrato, reinventar las pecas de sus manos, alinear con sumo cuidado las marcadas arrugas de la frente, cada beso hecho rehén en la retina. Mi intención era peinar cada desierto cauterizado en la explanada inválida del corazón para poder abrir los armarios donde juntas lapidábamos las palabras acusadas de sedición, y construir un nuevo escenario desde donde adiestrar a los gusanos como caza recompensas del volumen de la muerte. Creo que ese era el mejor regalo que yo podía hacerle.
El caserón se estaba quedando frío y las perspectivas no eran muy halagüeñas, a menos que yo decidiera quedarme.... Tendría que hablar primero con la familia y decidir en “consensuada comunión” cual sería el mejor modo de proceder con los escasos bienes de los abuelos. No es que seamos muchos a repartir, pero supongo que todos querrán sacar la mejor tajada, y como siempre, entre sonrisas amables y posturas correctas tendrán lugar varias noches de prostitución facial, vestiditas de entrañables reuniones familiares para la ocasión. Sólo de pensarlo me sale urticaria en la sesera, me sé de memoria la escena, casi puedo masticar los gestos. Todos dignos de recibir un oscar al mejor actor por la interpretación de dolor, entre pastelillos de almendra y copitas de vino dulce.
Se oyó una voz femenina un tanto estridente abriéndose camino desde el descansillo de la primera planta.
- Amira, baja ya que los tíos se marchan – -Ya voy! –
Mis ojos se prepararon para la guerra, llevaba ametralladoras en la mirada mientras apretaba fuerte los dientes, -No me apetece dar más besos correctos ni escuchar más comentarios con sabor a frambuesa, la ración de ayer noche fue suficiente para provocarme un agudo ataque de diabetes-
Me levanté y me dirigí lentamente a la escalera de caracol que intentaba reconciliar mi pequeño universo con el resto de un mundo de conductas estudiadas que en cierto modo y muy a mi pesar, también me pertenecía. Posé mi mano en la barandilla y encaré las escaleras.
Algo en aquel preciso instante hizo saltar la alarma en mi inconsciente. Sentí, visualicé algo extraño, indefinido todavía, como una nebulosa en el cerebro, que me hizo detener en seco.
Volví atrás, repetí los movimientos, nada.
Lo probé de nuevo, más lentamente, y reparé en el espejo, el espejo oval de marco barroco y pátina dorada envejecida que ahora tenía en frente y que al tomar el descenso de la escalera se acariciaba con la vista en su desplazamiento lateral al dejarlo a un lado. Volví a mirar, inspeccioné con cuidado las imágenes reflejadas en busca de no sabía bien bien qué, intentando captar sensaciones más que entender lo que mi cerebro estaba computando. Cerré los ojos, los abrí de nuevo.
Entonces lo vi.
Un arcón. Ahora estaba claramente definido en la imagen del espejo, y estaba absolutamente segura de no haberlo visto nunca antes.
Me di la vuelta, esta vez con prisas, y me dirigí al extremo de la buhardilla donde el intruso reflejo se materializaba en todo su volumen y consistencia. Intenté abrirlo, pero los goznes estaban completamente oxidados.
Recuperé del escritorio el abrecartas del abuelo Ernesto, recuerdo que la primera vez que lo vi pensé que debía haber servido de palillo de dientes a los dinosaurios; hice palanca con él, con ansia, con furia, casi con ganas de reventarlo, ya no tenía claro si por el mero hecho de destrozar la presencia ultrajante de un elemento extraño en aquel espacio tan privado y familiar, o por la impaciencia de saber qué secretos contenía en su interior.
- Amira, ¿no bajas? Te estamos esperando! –
Bajé la escalera al trote, mejor acabar cuanto antes con las odiosas despedidas y regresar luego al desván, cuando las interrupciones hubieran cesado.
Cuando llegué a la puerta principal, Tía Aurelia y Tomás, estaban ya con un pie en el zaguán y el otro en la calle, enfundados en idénticos y casi míticos tubos de pana, crema para tía Aurelia y azul marino para Tomás.
- Hasta luego tía, cuida de ella Tomás. Vaya, veo que tío Tono ya está en el coche, dadle un beso de mi parte, de acuerdo?-.
- No tan deprisa muchachita. Si no fuera por el respeto que le debemos a mi hermano y a tu madre… te mereces un par de collejas, si fueras hija mía otro gallo cantaría, ¿te das cuenta que nos has tenido aquí más de diez minutos?, ¿te parece correcto?, Siempre te has comportado como una niña mal criada, no sé de donde has sacado esos humos. Ya sabes que en esta familia siempre hemos sido muy escrupulosos con estas cosas, hay que saber estar, es necesario. Además a tu tío no le gusta que le hagan esperar, no está bien, sinceramente María, eso no ha sido muy amable por tu parte.
- Pero tía no se lo tome usted así, por favor. Estaba en el baño, y le aseguro a usted que no he podido acelerar más mi proceso intestinal, por más control que tengamos sobre nosotros mismos, el esfínter tiene vida propia, usted ya me entiende…ah, y por cierto, nadie me llama María, procure usted recordarlo, si no es mucho pedir, claro está.
- Esto es el colmo de la mala educación! No me mires con tanta sorna, jovencita, ni busques la complicidad de tu primo que no te va a servir de nada. Tomás, espérame en el coche, ahora!. María, esto es inadmisible, si no pones remedio tú que eres su madre, tendré que hablar yo misma con mi hermano, quedas advertida.
No pude hacer otra cosa que agarrarme a la cintura de mi madre para minimizar el lumbago del que eran víctimas mis costillas ante el ataque de risa que invadió por completo mis pulmones, mi madre me acompañaba, a su manera, y podía notar el tímido tintineo de su abdomen bailando conmigo, acompasado.
De nuevo en la buhardilla, por fin ante el arcón, con el abrecartas en la mano haciendo palanca con todas mis fuerzas, un ruido irregular pareció indicar que las bisagras vencían. Falsa alarma. Sentía un agudo cosquilleo practicando escalada por mi estómago y ahogándome cuando me clavaba los hierros de su bota en la garganta.
Nunca antes había habido secretos, nunca había existido nada no familiar en aquella buhardilla que conocía tan íntimamente, nunca.
Casas interrumpidas, aire que amordaza los suburbios barridos a diario, para subir limpiamente y en fila, con el cordón umbilical de la esperanza aún entre las manos, por esa piedad de alquiler cuyos lentos escalones llevan al horizonte.
Muros intensivos, guardianes de caras muy feas y cansancios inaplazables que dejan dramáticos pegotes en el pecho, la decencia aquí sufre locura transitoria y pasa la noche en la comisaría de esa ciudad un poco incorporada sobre la muerte, donde se le otorga amnistía al hambre, y por una entrepierna decrépita y dos panes bendiciendo su blandura se desentierran los huesos del músculo que aún se cree vivo en voz muy baja.
Sus vísceras no son distintas a las que caminan por la habitación de al lado, no huelen a mártir y saben rezar con el peso del cielo en los ojos, pero todos sabemos que para algunos, los nombres miserables se expatrían, la vida se compra siempre de segunda mano, invariablemente hay una tumba desnudándose, un espejo en llamas, el terror en un vaso de leche imposible y un bautismo metálico que les deja de nuevo a quilómetros luz de la mañana.
Fotografía propiedad de Fernell Franco, Serie prostitutas-4-1970.
No siempre la muerte llega a tiempo.
Un cuerpo de ojos muy crujientes puede llenar el mundo, sí, con el aire alfileteado por el corazón de esta ciudad, repleta de anonimatos recién esculpidos, subrayando la verdad de los naufragios, de paseo por los hombros de sus grandes avenidas, carnosas y carnívoras, con rimel nocturno en los escaparates y doble ración de soledad sobre adoquines, pero llena, henchida de manos rápidas, de pies determinantes y determinados capaces de poner a la noche de su parte, hacernos andar a gatas y llevarnos de rebote por la tierna y saludable verticalidad de sus miserias.
Allí donde no hay luz la lengua empezada tiembla entre los dientes, con obediencia religiosa la sangre perjura, blasfeman las raíces, los límites del beso se acuestan sobre la hipotética virtud del mundo, que nos desmiente, y se calla la perra, boca abajo, con su infinita inmediatez saliéndose del vientre.
Tengo fe en la sangre, ese animal antiguo en el corazón, esa ciudad maternal que escupe violencia femenina con todo el sur callado en la voz, y mata blanda, mata lenta la escritura sin pausa de las farolas, como mil versos de labios anudados a los ojos, tensos de tierra y luz sumisa.
Viene desde la vena aumentada, desde el aire vegetal, desde el nudo, desde el fondo de los años, desde la médula del pájaro desmayado sobre la nube, desde las horas de piedra bajo las alas mojadas, desde el instante en que la nieve comete adulterio con el sueño, y se infecta la piel de la palabra guardada en el armario, con una tirita gozosa sobre el color de la vida gastada.
Y llega despacio, al puerto derecho del pulmón, bracea salvaje los auxilios, los nombres licuados, y esas flores de plástico que se empeñan en ser bellas al pie de los cementerios.
Y es la misma sangre que se abraza a los chirridos heridos de muerte, a las ausencias decorosas de los raíles por donde circulan las arrugas, los cuentos, alguna que otra princesa pecaminosa, y el acento atropellado de tantos y tantos versos arrogantes.
Los besos póstumos nacieron para doler, y a mi me grita el vientre cuando te dejo mojada y vuelvo a la vida dentro de tus ojos acabados, flotantes como tu cuerpo para siempre.
Esos ojos de gesto tan pequeño, sonríen desvestidos bajo la bisagra de los párpados.
Con la hipoteca de agua que nunca acaban de pagarle al mar, llevan el mundo en el aire, callados como lluvia en la arena de julio, como incendios bellísimos, catedrales feroces, inviernos confundidos en los siglos de unas manos, y la sangre despierta subida al caballito de lo vivo o lo muerto.
Yo la veo y la mirada se anticipa desde el límite del recuerdo hasta la religión de sus brazos, donde las calles olvidan los bordillos, el tiempo nortea más allá de las conjugaciones del horizonte y las nubes desnudas ofrecen velocísimas sus labios sin cielo, apretados.
Me quedo suspendida, grave, una isla dormida sobre el margen izquierdo del milagro, sin partos de frambuesa y sin verdades.
Con las cicatrices creciéndose hacia atrás, clavando alfileres en el origen del misterio, espero de nuevo esa carne triste, súbita, amada sobre el frío de una soledad perfecta, blanca y eternamente suave durante el norte de todas las horas que me queden.
Poema radiado por Inma Arrabal en la sección Poesía Lunática del programa emitido por Radio Unión Catalunya, Hijos de la Luna, dirigido por José luís Mateo. (16 de septiembre de 2009) http://www.radiounioncatalunya.com
Veo el muñón en las alas, la luz suicida que trepana la inocencia y nos convence de que es mejor subir a dentelladas por la sangre que bajar los escalones del silencio.
La voz en miniatura pasa rápida por los oídos, con el cuerpo a la carrera y las manos poco hechas, un aire naive resbalando por la nariz de un cuadro demasiado grande, la saliva en la boca, quemada.
Nada cuadra en estas trenzas, muñecas de verdad con pecas de mentira que juegan al escondite en las empalizadas y violan la niñez que nos vive.
Quizá tengo demasiadas palabras en los ojos, sílabas pequeñas que no alcanzan la pared de mi garganta, y viven agachadas, con la falda huérfana y las piernas cortas, esperando el turno para inventar un nuevo puente colgante desde donde practicar el salto al vacío, sin perderse y sin tener que perdonarse. -------------------------------------------
Cuando se viven tantas emociones concentradas es difícil empezar por un punto en concreto, se agolpan en la mente cientos de situaciones, risas, nervios y momentos deliciosos, así que elaborar esta crónica no será tarea fácil.
Nuestro recorrido empieza en Litago, el día 27, (nos perdimos las actividades del día 21 en Tarazona pero seguro que en la Web de Olifante-Ediciones de poesía saldrán en breve todos los detalles), donde nos espera Trinidad Ruiz Marcellan, con su característica amabilidad, para darnos la bienvenida, asegurarse de que estemos bien alojados y empezar el recorrido por el pueblo con el Bookcrossing.
El Bookcrossing, para aquellos que no estéis familiarizados con el proyecto, es la práctica de dejar libros en lugares públicos para que los recojan otros lectores, que después harán lo mismo. La idea es liberar libros en la calle para que sean encontrados por otras personas e ir conformando así una biblioteca ambulante sin límites. Cada “libro libre” lleva un código en la solapa, la persona que lo recoge, tras su lectura, lo deposita en otro lugar o se lo entrega a otro lector y mediante ese código, puede seguir la “ruta” del libro en la red anotando a su vez dónde lo ha vuelto a liberar la última persona que lo ha tenido entre sus manos.
Así que con la corneta y potentísima voz de la pregonera Teresa Gallego, quien iba anunciando las actividades previstas para ese día, y el Gaitero componente del grupo A Borina Moncaína quien amenizó de manera extraordinaria todo el recorrido, fuimos liberando libros en fuentes, ventanas, árboles, coches y vecinos que se acercaban.
En la fotografía miembros de A Borina Moncaína acompañando el recorrido por las calles de Litago.
Llegamos a la Plaza de Litago donde, tras las palabras de apertura del Sr. Alcalde Pedro Herrero y la intervención dePedro Feliciano Tabuenca, Diputado Delegado del Monasterio de Veruela, así como unas palabras de la organizadora del festival y directora de Olifante-Ediciones de Poesía, Trinidad Ruiz Marcellán, subió al escenario el poeta Ángel Guinda, quién nos deleitó (incluyendo el canto, sí sí, Angel se nos puso a cantar) con una excelente presentación de Miguel Hernández, poeta a quien como sabéis iba dedicado este VIII Festival. (En la fotografía las autoridades y Trinidad Ruiz en el discurso de apertura).
Tras la intervención de Angel Guinda (fotografía de la izquierda) , apareció el humor y la música del grupo Acebo del Moncayo y A Borina Moncaína, toda una fiesta para las risas que nadie quiso perderse.
(En las fotografías siguientes actuación de A Borina Moncaína y Acebo del Moncayo, con la participación de Angel Guinda).
Tras ellos, una estupenda actuación de danza oriental interpretada por Isabel Pérez.
Isabel es Profesora de baile y danza oriental. Tras sus estudios de bailarina clásica y Jazz, se formó en bailes de salón, flamenco y danza oriental. Actualmente imparte cursos de baile de sevillanas y danza oriental en diferentes gimnasios, asociaciones de vecinos y centros culturales.
(en la fotografía uno de los momentos de su actuación)
El día finalizó en la casa rural Peña de Litago, donde cenamos todos juntos y siguieron las risas, los cambios de impresiones y la fiesta. Los que ya conozcáis a Ángel Guinda sabréis que con este hombre al lado uno no puede parar de reír, si le sumamos la compañía de Manuel M. Forega, su mujer Nati, David (de la panda de Tolos) Cesc Fortuny, Luigi Maraez y Alemi, y demás “locos” sanotes que tuvimos el honor de disfrutar de la hospitalidad de Julio y sus tíos, comprenderéis rápidamente que nos retiramos a altas horas de la noche y con agujetas en la mandíbula.
Algunas fotografías de esa velada entrañable.
Angel Guinda con la anfitriona de la casa.
Angel Guinda y yo misma con los anfitriones.
Julio, quien nos prestó su casa, sus cervezas, su entusiasta simpatía y quién participó vivamente del aluvión de chistes en los que nos sumergimos todos los presentes.
La encantadora Nati y yo misma mientras nos reíamos de los chistes que ya habían empezado a bombardear el espacio y los oídos.
En la fotografía superior, Los tres Chicos de Rojo, con sus camisetas de Miguel Hernández, a saber: Cesc Fortuny, Agustín Porras y Manuel M. Forega.
Y volviendo a las cosas serias, al día siguiente, nos dimos todos cita en el Museo del vino del Monasterio de Veruela, donde se realizaron las actividades de la mañana del 28, en el incomparable marco que ofrece este complejo arquitectónico y sus aledaños.
La presentación de los poetas que fuimos interviniendo corrió a cargo de Manuel Martínez Forega, qué deciros de este poeta, ensayista, traductor y escritor, quien con precisión quirúrgica presentó y analizó la obra de todos los participantes, sólo puedo desde aquí agradecerle infinitamente su visión, su mirada y su mimo para con todos nosotros.
Manuel M. Forega, (Molina de Aragón –Guadalajara-, 1952). Estudios de Derecho y de Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza, ciudad en la que reside, aunque lo ha hecho transitoriamente en Lérida (1974) y en Praga durante la década 1981-1990. Como escritor, ha cultivado especialmente la poesía: Un infierno de salvac(c)ión (1982), Cuerpo de la edad (1985), He roto el mar (1987 y 1993), con el que obtuvo el Premio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1986, Ocho poemas de deseo (1989 y 1990), Berna (1996), 333 días (2006), titulo ganador del Premio Internacional “Miguel Labordeta” en 2005, y Ademenos (2008), finalista del Premio Nacional de la Crítica 2009. Como ensayista ha entregado Ángel Guinda: Pus esplendoroso del cielo (1983), Criterios sobre la representación del espectáculo en torno al Poema de Mío Cid en Molina de Aragón (1984, 1994 y 1998), Sobre arte escritos, sobre artistas (2001), Un héroe común imaginario (2002), Sueño y realidad de la memoria (2002), Todo es posible en Peralejos (de las Truchas) (2002), y El viaje exterior. Ensayos censores (2004 y 2005). Ha traducido a Paul Valéry (Monsieur Teste, edición anotada e introducción, 1998) y André Pieyre de Mandiargues (Gris Perla, 2001). Ya había traducido a Mandiargues (El crucero negro) en 1994 y 1999 y traducido y anotado El legado (2002) de François Villón. Antes había traducido las comedias de “Molière” La improvisación de Versalles y El amor médico (1984) para el “Nuevo Teatro de Aragón”, estrenadas ambas con el título genérico e híbrido de La comedia imaginaria, versión que fue vertida, íntegra, al catalán. Ha traducido además a los poetas checos František Halas (1987), Vladimír Holan (1990) y Josef Kostohryz (1990), al poeta gallego Xulio L. Valcárcel (2004) y, más recientemente, al musicólogo e historiador Ariel Kyrou (Techno rebelde. Un siglo de músicas electrónicas, 2006); en prensa se encuentran sus traducciones de Vidrieras y El jardín de los sueños, del poeta decadentista y simbolista francés Laurent Tailhade.
Su obra poética se ha traducido al checo, ruso, macedonio, rumano y búlgaro, en tanto que el relato breve La trucha (1998, 2000, 2001, 2003 y 2007) y el cuento Partisano (1992) refieren su aplicación a la narrativa breve. Ha preparado y seleccionado la edición de 20 poetas aragoneses expuestos (2007) e introducido, anotado y coordinado la edición europea de Toda la luz del mundo. Minimal love poems (2008) de Ángel Guinda. Fundó en 1985 la colección “La Gruta de las Palabras”, de Prensas Universitarias de Zaragoza, y fue cofundador en 1984 del ciclo “Poesía en el Campus” (en 2009 cumple su curso número veinticinco) de la Universidad de Zaragoza. Ha recibido distintas becas y ayudas a la investigación de entidades públicas y privadas españolas y extranjeras (Ministerio de Asuntos Exteriores, CAI-CONAI, Academia de Ciencias de Checoslovaquia, Universidad “Karolina” de Praga). Sigue ejerciendo esporádicamente la crítica de arte y literaria en la prensa periódica española y, con regularidad, el reportaje y el artículo de opinión en la revista Jara y Sedal Pesca.
Y yo os aseguro además, que es un hombre generoso, llano, de una amabilidad sin límites y de sonrisa contagiosa (esto son datos que no encontraréis en las crónicas oficiales, pero que tienen tanto valor o más, si cabe).
Las intervenciones se sucedieron por el siguiente orden:
Brenda Ascoz, nació en el otoño de 1974 en Torrejón de Ardoz (Madrid) y creció en la provincia de Valencia. Zaragozana de adopción, se licenció en Filología Hispánica en esta ciudad. Era enfermera. Comenzó su andadura poética con Pequeñas prosas (Primer premio Villa de Benasque, 2005), y desde entonces ha aparecido en diversas antologías de poesía y relatos como Voces del extremo VIII (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2005), El viento dormido (Eclipsados, 2006), Ocultación transitoria (Rolde, 2006) o 23 pandoras (Baile del sol, 2009), y ha publicado los poemarios En Ajeno (Ed. Chorrito de Plata, 2007) y Écorché (Ed. Eclipsados, 2009).
Casimiro de Brito: Nació en Loulé, Portugal en 1938. Escritor polifacético. Autor de poesía, novela, narración corta, ensayo, aforismos, traductor de haikus.... Ha vivido en Londres y Alemania. Desde 1971 reside en Lisboa. Ha dirigido algunas revistas literarias, como Cuadernos do Meio-Dia y Loreto 13. Fue Presidente de la Asociación Europea para la promoción de la poesía y en la actualidad preside el PEN Club portugués, coordina y participa en distintos actos culturales y encuentros internacionales de poesía. Sus obras están recogidas en más de cien antologías y han sido traducidas a catorce idiomas. Su energía emborracha y contagia, su capacidad como orador captó la atención de todos los asistentes y yo creo que hasta las mismísimas paredes se unieron a la voz, simpatía y savoir faire de este magnífico poeta. A su lado Geraldine, quine con su magnífica voz interpretó los poemas de Casimiro de Brito en español.
Gonzalo Escarpa , Madrid, 1977. Licenciado en Filología Hispánica. Dirige el colectivo de arte+creación+cultura+acción Redfósforo, el Laboratorio de Creación La Piscifactoría de Madrid y el grupo [sic]. Fue becado por la Fundación Antonio Gala en 2002 y trabajó como coordinador de la Fundación Centro de Poesía José Hierro desde 2003 a 2008. Actualmente trabaja como mediador cultural y colabora con instituciones como AECID, Instituto Cervantes o La Noche en Blanco, coordinando y ofreciendo recitales y talleres en plataformas como el Mercado de la Poesía de París, el Piccolo Teatro de Milán, el Encuentro de Poesía Digital de Beijing (China), el Instituto Cervantes de Ammán (Jordania) o el Centro Cultural de España en México, Haití, Miami... Imparte de forma continuada el Laboratorio de Creación Poética en varios espacios culturales. Ha publicado la antología Todo es poesía menos la poesía (Eneida, Madrid, 2004), Fatiga de materiales (Trashumantes, Valencia, 2006), No haber nacido (Delirio, Salamanca, 2008), Mass Miedo (Arrebato, Madrid, 2008), y el poema objetual mcetpm (Trashumantes, Valencia, 2008). En los últimos tiempos su trabajo se centra en el estudio de la poética escénica, las tecnologías de la oralidad, los componentes visuales de lo literario y la experimentación intergenérica, elementos que confluyen en un género que denomina ‘perfopoesía'.
Gonzalo es todo un showman, nos ofreció no tan sólo la belleza e ingenio extremo con el que compone sus “juegos” lingüísticos si no hasta un libro en llamas, como lo oís, al final de su actuación prendió fuego a un libro (preparado a tal efecto, claro está) mientras recitaba el último de sus poemas, y aunque probablemente no fuera su intención, provocó que saltara el sistema contraincedios del Museo, con la consecuente alarma generalizada, memos mal que no se activaron los aspersores porque en caso contrario hubiéramos acabado todos con una buena ducha encima.
Dolan Mor ,Cuba, 1968. Poeta y narrador. Autor de los libros El plagio de Bosternag (2004), Las historias de Jonathan Cover (2005), Seda para tu cuello (2006), Nabokov’s Butterflies (Premio de Poesía Delegación del Gobierno en Aragón, 2007), Los poemas clonados de Anny Bould (Premio Miguel Labordeta de Poesía, 2007), El libro bipolar (Premio Santa Isabel de Portugal, 2008) y La novia de Wittgenstein (Premio Internacional Barcarola de Poesía, 2008). El próximo año, 2009, saldrá en París su poemario Desperdicios,en edición bilingüe. Algunos de sus textos aparecen reunidos en las antologías de recientes poetas españoles Los chicos están bien: Poesía última (2007) y Poesía para bacterias (2008), también en la reedición de Las cuatro puntas del pañuelo: Poetas cubanos de la diáspora, galardonada con el Premio de Cuban Artists Fund, con sede en Nueva York. Colabora en revistas españolas e hispanoamericanas como Quimera, Turia y Letralia. En la actualidad algunos de sus textos se traducen al inglés, francés y polaco. Desde el año 1999 reside en Aragón, España.
Y para cerrar las intervenciones de la mañana, la actuación de Cesc Fortuny con su proyecto de música experimental Zé Pequeño, y Marian Raméntol, recitando poemas de ambos. Os dejo aquí la presentación que hizo de nosotros Manuel Martínez Forega.
"MARIAN RAMÉNTOL SERRATOSA y CESC FORTUNY I FABRÉ son dos poetas barceloneses que escriben con la doble péñola catalana y castellana y forman una pareja artística. Marian, más atenta a la poesía, dirige la revista LA NÁUSEA además de compartir con Cesc Fortuny un proyecto musical dentro del grupo O.D.I. (Orquestracions Dissonants Internes) acaso recordando a Russolo o a Stockahussen o Pierre Henry. Esta poeta que se confiesa admiradora de los dos monstruos del barroco Góngora y Quevedo, de Vicente Huidobro, de Oliverio Girondo y afín a Sonia Fides y a Cesc Fortuny, ha escrito La noria del festejo, Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre, Versos diversos, Comiendo pelos como herejía poética (en co-autoría con Cesc Fortuny) y No hubo apenas mar en el desnudo abierto de tus ojos, con el que ganó el premio Leonor de Córdoba de poesía este mismo año. La poesía de Raméntol nos propone una mirada a la espontánea irracionalidad del discurso, una nueva aproximación a ciertos aspectos surreales de la composición y una atenta mirada, aunque contenida, al cultivo léxico del dirty realism. No diríamos nada del otro mundo si no añadiéramos que es la suya una labor meditada en la que confluye la observación de un contexto humano; más allá: un contexto social cuya síntesis la torna líricamente escéptica. En su obra hay más cosas, y una que me gustaría destacar es su franco erotismo, pero con una variante que lo distingue: su empleo como símil para empuñar el arma crítica.
CESC FORTUNY I FABRÉ, además de dedicarse a las artes plásticas, escribe poesía, relatos y ensayo. También es músico y miembro de algunas bandas de música experimental. Un ser polifacético, sin duda; raro, por lo tanto, en una sociedad que reclama cada vez más especialistas en esto, en aquello, ignorando la educación integral, la vieja y tan necesaria formación humanística. La poesía de Fortuny es finalista o, para los que hayan interpretado mejor a Nietzsche, escatológica, que es lo mismo que decir finalista, naturalmente. Y me apresuro a añadirlo para que no se malentienda el resultado semántico. Bien; no es sólo escatológica. La poesía de Fortuny es intencionadamente epatante, asociada al rapto expresivo, al automatismo, a la alucinación o al sueño, como incumbía a Nerval; es deliberadamente informe, poseída por una abundancia de prosopopeyas que humaniza lo inane y de cosificaciones que objetivan lo animado; es una poesía perifrástica, dilógica, asindética, hirsuta, aliterativa, muros morfológicos todos apropiados para preservarla en su prístina esencialidad"
El poeta malagueño Agustín Porras (fotografía de la izquierda) leyó un texto de Agustín Sánchez Vidal relatando las últimas horas de la vida de Miguel Hernández, mientras que el escritor zaragozano
Octavio Gómez Milián (fotografía de la derecha) trasladó a los asistentes el Manifiesto-homenaje que remitió al Festival la Fundación que lleva el nombre del poeta.
Al finalizar, nos reunimos todos en la terraza del museo donde se nos ofreció una cata de vinos de denominación Campo de Borja, y donde siguieron las emociones, puesto que allí coincidimos con Luisa Miñana, Fernando Sarría, y Ricardo, tres poetazos a quienes hasta la fecha seguíamos en la blogosfera y a quienes por fin pudimos abrazar in situ, fue uno de los tantos momentos emocionantes que nos regaló el festival.
Por la tarde, en el templo del Monasterio, siguieron las actuaciones y la cita con el arte, presentado el evento por Miguel Mena periodista, escritor y locutor de Radio Zaragoza, Cadena SER, donde realiza el programa de fin de semana "A vivir Aragón". En la actualidad colabora también en la revista "La Magia de Viajar" y en el suplemento "Artes y Letras" de Heraldo de Aragón. Miguel dio paso al espectáculo de danza aérea de Emma Luna, todo un lenguaje de movimiento, aire y música. Formada en artes escénicas, danza y técnicas aéreas con diferentes profesionales a nivel nacional e internacional. Su vida artística se ha desarrollado con actuaciones en España, resto de Europa, África y Oriente Medio. Actualmente compagina la docencia con la creación de sus propios espectáculos.
EmmaLuna, danza entre sonidos y silencios, juega a los equilibrios, el giro perfecto.
Siguieron lecturas de poemas de Miguel Hernández en diferentes idiomas, con la intervención de Pilar Castro, Sofía Salvador, Claire Dupois, Susana Gómez Redondo, Victoria Puig, Arantza Semprúm, Luisa Gómez, Guadalupe Aznar, Mª José Andreu, Mª Victoria Diez, Mercedes Maizal, Milagros Morales, Robertson Cáceres, Ana Alcaraz, Javier Alfaro, José Manuel Aznar, Reyes y Guillén, David Francisco y Luigi Maráez.
Las emociones siguen concentrándose, aquí pude conocer a Milagros Morales, generosa y sumamente cariñosa quien me regaló un abrazo, os aseguro, inolvidable.
La música subió al escenario con un concierto de púa interpretado por Noelia Pellicer acompañada al piano por Oier Arce Sancho. Noelia Nace en Zaragoza en 1990. A la edad de 9 años comienza sus estudios musicales en el Conservatorio Profesional de Música de Tarazona, concluyendo el grado de Enseñanzas Profesionales con las máximas calificaciones, siéndole otorgada Matrícula de Honor. Se dispone a realizar sus estudios superiores con el gran maestro y bandurrista zaragozano Jorge Casanova en el C.S.M.A. (Conservatorio Superior de Música de Aragón). Ha participado como solista en diversos conciertos realizados por la Orquesta de Cuerda del Conservatorio de Tarazona. Además, es la actual concertino de la O.C.P.C.A (Orquesta de Cuerda Pulsada de los Conservatorios de Aragón). Ha sido integrante en diferentes agrupaciones camerísticas. Oier Arce Sancho es estudiante de piano. Nace en Zaragoza y comienza sus estudios musicales a la edad de 8 años en la Escuela Municipal de Borja. Más tarde ingresará en el Conservatorio Profesional de Música de Tarazona en el que actualmente cursa 6º de Enseñanzas Profesionales con el profesor Alvar Rubio, realizando además una intensa labor de acompañamiento y Música de Cámara. Ha asistido a numerosas clases magistrales con profesores como Denis Pascal, Evelyn Brancart, Jean Louis Haguenauer, entre otros. Así como cursos de Jazz e improvisación con Manel Camp.
El Grupo de Cámara del Conservatorio de música de Tarazona prosiguió con una intervención a cargo de Teresa Gil, Patricia Villada, Pablo Murillo y Kike Reyes, todos jovencísimos, quienes nos deleitaron con su pericia y su, a pesar de la edad, profesionalidad.
Y llega uno de los momentos más mágicos de la velada, la actuación de Alime Hüma.
Viajera incansable (Turquía, Inglaterra, Sudáfrica, España...) inicia a temprana edad su formación musical de piano en su país natal (Turquía), continuando sus estudios musicales en Inglaterra (Royal School of Music) y Alemania (Conservatorio Superior de Música de Hamm). Pero es la composición y la creación de sus propios textos, lo que pronto define su carrera artística. Entre sus conciertos cabe destacar : Concierto en los Reales Alcázares de Sevilla, recibiendo el galardón "Giraldillo de Honor" del Canto y la Música en Sevilla. Actuación en Las Mil y Una Noches ( programa Canal Sur Televisión). IIº y IIIº Encuentro Nacional de Poesía Ciudad de Puertollano. Comunidad Castilla la Mancha. Homenaje Centenario Luis Cernuda. Parque del Alamillo. Sevilla. Fiesta de" El Vino y las Artes". Ha grabado discos: Capadocia,"baladas" y Capadocia "conciertos en directo".
De Alime, con su extraordinaria voz, su elegancia etérea y su bondad natural, podría deciros que en pocas ocasiones uno se encuentra delante de una hada de carne y hueso, y Alime lo es, os lo aseguro.
Luigi Maráez, grandioso artista, nos deleitó con su guitarra y su voz, erizándonos a todos hasta la médula. Luigi, ejerce su labor creativa en diversos campos de las disciplinas estéticas, tales como la escultura, la música, la poesía o el teatro, habiendo recibido diferentes premios y reconocimientos en dichas actividades.
En escultura, ha realizado un amplio recorrido profesional con mas de 50 exposiciones individuales y otras tantas colectivas, habiendo recibido, entre otros, premios tan importantes como el Primer Premio de la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría y Legado Josefina Von Karman, o el Premio internacional.
M.B.I a las Artes en la modalidad de Escultura. En música, ha ejercido como profesor de guitarra clásica en el Área de Cultura de la Junta de Andalucía, actividad a la que renuncia para dedicarse a la música de autor, musicando tanto sus propios textos como los de otros autores, entre los que cabría destacar a Lope de Vega, Quevedo, Juan Ramón Jiménez, Lorca...haciendo especial mención a la obra de Gustavo Adolfo Bécquer, del que ha musicado la practica totalidad de sus rimas, realizando un amplio recorrido de conciertos, en lo que podríamos denominar cómo” geografía Becqueriana": Ciclo La Sevilla Romántica ( Glorieta de Bécquer, parque de Maria Luisa) Universidad de Sevilla. " Recuerdo sentimental de G.A. Bécquer " ( Ateneo de Sevilla ), Evocación a Bécquer ( Venta de los Gatos) Sevilla. Ciclo Temas Sevillanos (Reales Alcázares de Sevilla, Salón Almirante), Concierto en el Convento de Santa Inés, Concierto en el Panteón de Sevillanos Ilustres...
Así como en tierras del Moncayo: Iª y IIª Feria del Cister, (Monasterio de Veruela), o Centro de Estudios Turiasionense. Tarazona. (Zaragoza), siendo seleccionado con el espectáculo " Bécquer, Música, Rimas y Leyendas", para formar parte de las Campañas Culturales que organizan conjuntamente las Diputaciones Provinciales de Huesca, Teruel y Zaragoza.
Ha compartido escenario, con artistas de tan reconocido prestigio como Paco Ibáñez o Pablo Guerrero ( III Encuentro Nacional de Poesía Ciudad de Puerto Llano) Ciudad Real. Recibiendo el premio Giraldillo de Honor del Excelentísimo Ateneo de Sevilla. En teatro cuenta en su haber con tres obras escritas y estrenadas, realizando a su vez tanto las estenografías como la dirección.
Seleccionado en el " V Festival de Otoño" con la obra " El último Sueño", basada en la vida y obra de Edgar Allan Poe. Sala Margarita Xirgu. Teatro Maria Guerrero . Madrid. representada también en Sevilla, dentro del ciclo " Teatro en la Universidad”. " Fantasía para un sueño", obra de encargo, basada en una adaptación libre sobre la vida y muerte de Hernán Cortés. Estrenada en el Palacio del mismo nombre en Castilleja de la Cuesta. Sevilla.
"Los Federíco" obra basada en acontecimientos y textos de Federíco García Lorca. Estrenada en el teatro de los Barrios. Cádiz. Autor de poesía desde sus mas tempranos años, es por definición y concepto, lo "poético", el hilo conductor de todo su quehacer creativo. Así por ejemplo: Poesía visual, Interacciones entre la música y la plástica (Poema en mi menor) o la serie "Memoria de los Objetos", presentada como un corto en Canal Sur Televisión, son claros exponentes de esta manifiesta intencionalidad poética.
Seleccionado para el proyecto "Poetas en el Aula" (Junta de Andalucía), forma parte de un selecto y reducido grupo ( 32 poetas andaluces) en donde publica el libro " Adivinanzas, Poesía", así como coordina y dirige la revista "Aljibe", formando asiduamente parte como poeta y cantautor de las veladas poéticas "Las veladillas del Alamillo celebradas anualmente en el Parque del Alamillo (Sevilla).
Recuperación del cuento de la tradición oral, y una serie de poemarios tales como el libro "Acordes menores", "PhoeMatrix" o " Quince anónimas Rimas para un anónimo Bécquer", son los últimos trabajos en los que se halla inmerso.
Aquí os dejo un vídeo referente a la estatua de Bécquer, realizada por Luigi y que hoy en día luce en lo alto de Trasmoz.
Añadir que tuvimos el honor de visitar su casa, en compañía del entrañable Agustín Porras (en la fotografía) y Rafael Luna Gómez. Una obra de arte viva, trasmutable, donde el color, las formas, los materiales y el calor humano nos dieron la bienvenida, nos abrazaron y nos regalaron una velada extraordinaria, gracias miles, Luigi y Alime por vuestra hospitalidad y cariño.
Las intervenciones del festival acabaron con la magnífica actuación del Silbo Vulnerado, una compañía de juglares modernos que trabajan en función de la poesía en escena. Impresionante fin de fiesta.
Hasta aquí, la crónica de este fabuloso encuentro, el Festival Internacional de Poesía del Moncayo, agradecer a Trinidad Ruiz Marcellán y a Marcelo Reyes, organizadores de este encuentro artístico que celebra ya su octava edición, su tesón y compromiso para con las letras, la literatura, la poesía, la música y en definitiva, el arte en general.
Gracias infinitas por esta magnífica experiencia.
Para finalizar, recordaros que a colación del festival, Olifante Ediciones de poesía, en su colección Papeles del Trasmoz, ha publicado una antología que comprende poemas de Brenda Ascoz, Casimiro de Brito, Gonzalo Escarpa, Cesc Fotuny, Dolan Mor y Marian Ramémtol. Para ampliar información clicar aquí.
---------------------------------------------------------------------------- Más fotos que me ha proporcionado David, nuestro reportero diracharachero, terrorista de la risa, a quien le hemos cogido un cariño brutal (es que se hace querer el muchacho).
Aquí os presentamos a David, sin él la documentación gráfica del festival no sería posible, en la foto está acompañado de Cesc y yo. Gracias David!
Más David y compañía.
El entrañable agustín Porras, Trinidad Ruiz Marcellán, Marian y Cesc.
El impresionante Casimiro de Brito que con 71 años nos daba la vuelta a todos sin excepción, Trinidad Ruiz Marcellán y la bailarina Isabel Pérez.
Dos grandes, Luigi Maraez y Alime Hüma, una pareja extraordinaria.
Momentos de la cena del día 28, la cena de cierre del festival.
En este espacio, la palabra contempla la abstracción e intenta comunicar más allá del lenguaje, su campo de acción es esa explanada donde lo real es lo intangible, donde la palabra se adelgaza hasta convertirse en un mero perfil, un eco, una silueta de su verdadera naturaleza.
Ten en cuenta que la poesía que encontrarás aquí no es una confesión, ni una confidencia, ni una terapia personal, inicia cuantos viajes quieras, sube y baja a los mundos y submundos que los versos te sugieran, pero por favor, abstente de psicoanalizarme, te lo agradecerán mis poemas y te lo agradeceré yo.
REVISTA LA NAUSEA
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Mis traducciones en PORTA D'ITALIA, Biblioteca Eldígoras-EOM
En el prestigioso espacio dirigido por Carlos Vitale, "Porta d'Italia" aparecen poemas de Giorgio Barberi traducidos al español por Marian Raméntol. Clicar sobre la imagen para acceder.
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Hay muchas maneras de compartir lo que hacemos, si tienes libros editados y quieres compartirlos conmigo te propongo un intercambio, clica sobre la imagen para más información.
Propuesta de interacción con la imagen
La mayoría de las veces capturamos imágenes, fotografías o pinturas para ilustrar nuestros textos, del amplio repertorio que encontramos en la red, pero si alguien desea interaccionar con mis textos estaré encantada de utilizar las imágenes cedidas y mencionar la fuente de las mismas con una pequeña reseña del autor. Tan sólo tenéis que dejarme vuestro link o el modo de contacto que prefiráis y empezará así una interesante colaboración.
Fotógrafos y artistas plásticos que han compartido su obra conmigo
C.O.M.I. Produccions acaba de lanzar el trabajo "O.D.I. meets JN Trio", un Split en formato netlabel que podeis descargar o escuchar completamente gratis. Split de JN Trio y O.D.I., donde O.D.I. ha remezclado temas de JN Trio. Editado por C.O.M.I. http://www.myspace.com/comiproduccions, clicka sobre la imagen para acceder.
Moon is Throll split de O.D.I. y AKOLLONIZER
"Moon is Throll" un homenaje al misticismo de una de las montañas con más misterio y leyendas de Catalunya, Montserrat. La parte de Akollonizer, titulada "La transformació" es un trabajo conceptual alrededor de la obra de Kafka "La metamorfosis". Cóctel agresivo que va desde el ambiente más melancólico al cyber más alocado pasando por el sludge. Precio Venta 5 €. Links: http://www.myspace.com/odiritualdrone ; http://a-pesada.blogspot.com Editado por la discográfica:
Críticas en los medios sobre ODI. Clicar sobre los enlaces
Nuestro querido amigo y poeta de lujo Jaume Vendrell, parió este poema escuchando la música de O.D.I., todo un honor para nosotros.
LA MARIONETA QUE PENDE DEL HOMBRO
Escuchando "Moon is throll" de O.D.I
Han sido hábiles los vagones. También los ojos que ceden el culo a las banquetas de los mismos.
El poema se vuela el cráneo sobre la inquina acida de la bilis. Las pezuñas aguzan vestigios, en un remanso de espermatozoides con ballesta…
Suicidio de silabas a ras de tímpano, a ras del pene locuaz que atraviesa el silencio, bajo el condiloma que escupe las corneas por la presión de los auriculares.
Marioneta que pende del hombro, que viola segundos, con el dedo corazón erguido y cubierto de mierda hasta la raíz del pedestal carpiano.
La jeringa inocula clamores en las cuerdas sin sangre que aborta la dermis.
Pegotes de existencia filtran su aliento por la grieta de un reloj de arena infestado de colillas, mientras la suela de la uva traza socavones en la pelvis del sonido. Cristal que regurgita la tierra por la cintura, por la puerta de atrás del golpe.
Surco que talla el oxigeno. Familia de rosas sin pétalos, degolladas por el puñal en huelga de hambre que iza el pentagrama…
Una poesía-cuadro de Jaume Vendrell, que ahora luce en mi casa.
Este cuadro incoporora la poesía de Jaume Vendrell que escribió escuchando a ODI. Gracias infinitas Jaume por regalarnos tu arte. Clicar sobre la imágen para ampliar info.
LA PUERTA DEL HADES
Trabajo del grupo de ritual/drone O.D.I. Reflexión sobre el último tránsito. El viaje con la barca de Caronte. Grabado durante el 2008 en Barcelona y Monistrol de Montserrat.Para descargarlo íntegramente clikar sobre la portada.
Entrevista a O.D.I. en la revista Letras, Enero 2009.
Para acceder a la revista clicar sobre la portada
PORTALES EN LA RED
Proyectos digitales de los que formo parte o han tenido la amabilidad de contar con mi obra.
Biblioteca Digital del Siglo XXI.
Reseña sobre mi trayectoria y elenco de poemas y prosa de mi autoría. Para acceder cliclar sobre la imagen
A.C. Andrómina. (Córdoba)
Reseña sobre mi trayectoria y presentación del poemario No Hubo Apenas Mar en el Desnudo Abierto de tus ojos. Abril 2009. Clica sobre la imagen para acceder.
LAS AFINIDADES ELECTIVAS
Poética y poemas. Clicar sobre la imagen para acceder
En el Blog de Batania
Curiosa reseña sobre los títulos de mis poemas. clica sobre la imagen para acceder.
Soypoeta.com
En el portal de Soypoeta.com han salido publicados poemas de mi autoría. Para acceder cliclar sobre la imagen.
Letras Escondidas
Reseña sobre mi trayectoria. Clica sobre la imagen para acceder
Entorno Novels de Waldylei Yépez
Un poema de mi autoría en este espacio. Cliclar para acceder.
Marián Raméntol en: A mis poetas predilectos , de Fernando Sabido Sánchez
Clicar sobre la imagen para acceder
Marián Raméntol en Fondoscuro de Mónica Angelino
Poemas de mi autoría en este espacio. Clicar para acceder.
Marián Raméntol en En Busca de Otras Ítacas de Maria Jesús Silva
Breve reseña sobre mi. Clicar en fotografía para acceder
Asociación Cultural Myrtos Gramma Al manar. Sección poesía.
Varios poemas de mi autoría publicados en este portal. Clicar sobre la imagen para acceder.
MANCHO DE SILENCIOS DE AHOGO
Composición-Reportaje, basada en el poema de mi autoría Mancho de silencios el ahogo, elaborado y publicado por FotoDigital-Junta Palabras, para el proyecto Libros sin Tapas, gestionado por Graciela Leg. Clikar sobre la imagen para acceder.
REVISTAS EN PAPEL
Las diferentes revistas en las que he participado hasta la fecha.
Ensayo de mi autoría publicado en la Revista Alkaid
El ensayo "La rima y el peso de las palabras en verso libre" ha sido publicado en el número cinco de la revista Alkaid. Clicar sobre la imagen para acceder a la editorial y subscripciones.
Nº 15 de Agora, taller de arte gramático. Primavera 2009.
En su múmero 15, aparecen poemas de mi autoría, la revista puede adquirise en quioscos y librerías.
Giroscopio 1. Palabra experimental.
Un poema de mi autoría publicado en este folletín literario. Dirigido y distribuido por Roberto Farona. Clica sobre la imagen para acceder al poema. Y sigue el link para más informacion: http://boek861.blog.com.es/2009/06/29/roberto-farona-giroscospio-palabra-experimental-desplegable-6416736
ALAIRE, nº 1
Ha nacido en papel la revista Alaire, en la que he tenido el honor de participar con un poema.Para adquirir la revista o contactar con la editorial clica sobre la imagen.
ALAIRE nº 2
Otro poema de mi autoría en el segundo número de Alaire. Para acceder a la editorial o adquirir la revista clica sobre la imagen.
El Algarrobo, nº 3.
Poemas de mi autoría publicados en esta revista. Para acceder a la versión digital (Scorza) clicar sobre la imagen
REVISTAS DIGITALES
Revistas e la red en las que he participado hasta la fecha.
Letralia Tierra de Letras. Número 211. Junio 2009.
Poemas de mi autoría en esta revista. Clicar sobre la imagen para acceder.
Una reseña de mi autoría en:
Abril. 2009. Revista de Letras ha publicado una reseña de mi autoria sobre Descortesía del Suicida de Carlos Vitale. Clicar sobre la imagen para acceder.
Nº 16 de Palabras Diversas (2009)
En el número de Marzo de Palabras Diversas han salido publicados varios poemas de mi autoría. Clica sobre la imagen para acceder a la revista
Revista 3D3
En este primer número del nuevo proyecto de la Asociación Cultural Myrtos, he tenido el honor de participar con un poema y varias prosas de mi autoría. Para acceder a la revista clicar sobre la portada.
Letras. Diciembre 2008
Artículo sobre mi en la sección dedicada a Mujeres Emprendedoras. Para acceder a la revista clicar sobre la imagen
PALABRAS DESCALZAS
Poemas de mi autoría publicados en Octubre de 2008. Clicar sobre la imagen para acceder
MIS ÚLTIMAS PUBLICACIONES
Poesía de Miedo. Antología que comprende los textos galardonados en el IV certamen de Poesía de Miedo 2009. Editorial Olifante.
VIII Festival Internacional de Poesía del Moncayo. Edita. Editorial Olifante. Comprende poemas de Brenda Ascoz, Casimiro de Brito, Gonzalo Escarpa, Cesc Fortuny i Fabré , Dolan Mor y Marian Raméntol
Arde en tus manos. Edita: Cultural Myrtos Gramma Al manar. Más información en la sección mis libros. Clica sobre la imagen.
Más información en la sección Mis Libros, clica sobre la imagen para acceder.
Marián Ramentol. Duología poética (más información en la sección Mis Libros)
Comiendo Pelos como Herejía Poética (más información en la sección Mis Libros)
MIS LIBROS EN LA RED
Reseñas, bibliotecas digitales, comentarios, etc
Nocturnos Cantos Ruanos de Antonio Angel Usabel
Reseña sobre mis libros Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre y Duología Poética.Clica sobre la imagen para acceder.
Reseña sobre mi poemario No hubo apenas mar en el desnudo abierto de tus ojos, por Delfina Acosta
en el diario ABC Digital, la articulista Delfina Acosta, ha publicado una reseña sobre el poemario ganador del Leonor de Córdoba. Clicar sobre la imagen para acceder.
Vegamediapress.com
Reseña del libro Duología Poética, por Franciso Javier Illán Vivas
La Cólera de Nébulos, de Francisco Javier Illán Vivas
Reseña sobre mi libro Duología Poética. Clicar sobre la imagen para acceder.
Shoong
Reseñas sobre Duología Poética y Comiendo Pelos como Herejía Poética.
El Libre pensador
Reseña sobre Comiendo Pelos como Herejía Poética
Cuaderno 10
Reseña sobre Comiendo Pelos como Herejía Poética
Biblioteca Sedice
Reseñas sobre: Comiendo Pelos como Herejía Poética, Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre y Duología poética.
ENTREVISTAS
Entrevistas y reseñas en los medios.
Entrevista en Cultural Myrtos Gramma al Manar
Entrevista que me han realizado en Cultural Myrtos, clicar sobre la imagen para acceder.
Entrevista en Diario Druida de Francisco Javier Illán Vivas
Clicla sobre la imagen para acceder
Entrevista en COM.RADIO sobre Comiendo pelos como Herejía Poética
Emisora: Com.Radio. Programa: Buda Club presentado por Jaume Escala. 20 de enero de 2009. Clica sobre la imágen para escucharla.
Lectura de mis poemas en el programa Hijos de La Luna
En el programa Hijos de la Luna del 16 de septiembre de 2009, en su sección Poesía Lunática, de Radio Unión Catalunya, dirigido por José Luís Mateo, Inma Arrabal dió lectura a un poema de mi autoría. Clicar sobre la imagen para acceder al programa de radio.
Programa radio A la Ribera del Thader
En el programa especial nº 20, del 13 de mayo de 2009, en la sección cosecha de letras, lectura de un poema de mi autoria. Clicar para acceder al poema.
Introducción a mi obra en el programa TIEMPO DE IGUALDAD de CANAL 9
Teresa Iturriaga Osa en el programa del 23 de abril de 2009, hizo una lectura poemas de mi autoría con breve introducción a mi obra. Clica sobre la imagen para acceder al poema.
OTRAS CURIOSIDADES
Vídeos, presentaciones, performances, recitales y otras curiosidades.
Entrega de Premios Poesía de Miedo 2009
Documentación gráfica de la entrega de premios del público del IV certámen de Poesía de Miedo 2009 convocado por La Casa del Poeta (Trasmoz, Zaragoza), de la Asociación Cultural Olifante. El poema de mi autoría fué recitado por Miguel Ángel Yusta. Más información sobre la entrega de premios en Panda de Tolos. El vídeo ha sido realizado y editado por David Francisco. Clica sobre la imagen para acceder al vídeo.
TELEPOEMA. En los televisores de la ETSITelecomunicación (Universidad Politécnica de Valencia)
del 20 al 25 de julio, a iniciativa de la Subdirección de Cultura y Extensión Universitaria de la Escuela ETSITelecomunicación (Universidad Politécnica de Valencia) ha sido expuesto en televidores distribuidos por la universidad un poema de mi autoría. Clicar sobre la imagen para acceder.
Presentación del libro Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre en YouTube
Presentación completa con la intervención de José Mª Pinilla, Ignacio Bellido, Marthaluz Lopera, Gloria Recarey, Marian Raméntol y la colaboración especial de Nacho Bellido a la guitarra. Clica sobre la imagen para verlo.
VIII edición de Festival Internacional de poesía del Moncayo, 21, 27 y 28 de Agosto.
para acceder a la crónica completa clicar sobre la imagen. Este año, la editorial Olifante, organizadora del Festival Internacional de poesía del Moncayo ha invitado a Marián Raméntol y Cesc Fortuny entre otros artistas y poetas a participar de esta edición.
Performance para el VIII Festival Internacional de poesía del Moncayo
clica sobre la imagen para acceder a los vídeos
Crónica completa 1ª edición del Festival Tremó 2009
Clicad sobre la imagen para acceder a la crónica completa.
TODA LA LUZ DEL MUNDO, de Angel Guinda. Presentación en Barcelona
Performance de Cesc Fortuny y Marian Raméntol elaborada especialmente para la ocasión.Clicar sobre la imagen para acceder a la crónica completa.
TODO SOBRE LA PRESENTACIÓN DE COMIENDO PELOS COMO HEREJÍA POÉTICA
Clica sobre la imagen para acceder a la crónica completa
RECITAL GRUPO POÉTICO LAIE. AGORA DE POETAS. 22 DE ABRIL 2009
Clicar sobre la imagen para acceder a la crónica completa
RECITALES. DONES PER LES DONES
Clica sobre la imágen para acceder a la crónica completa
RECITAL GRUPO POÉTICO LAIE
clica sobre la imagen para acceder a la crónica completa
El Grupo Poético LAIE en la semana de la poesía de Barcelona.
Para acceder a la crónica completa clica sobre la imagen.
El paraíso de lo Oscuro. Páginas de cinco estrellas
recopilación de poemas que me han ido regalando a lo largo del tiempo.
Regalo-Poema de Roberto Cantele (mi hermano en letras desde hace tanto)
POEMA DEDICADO A MARIAN RAMENTOL
El agua Del mar Es su cielo
Y en el cielo –en su (a)mar- Hay una sirena Estrictamente fabulosa
Por otro lado En la tierra Hay una pirámide De mil esquinas Que en su enfado Corrompe todos los maniquíes En esta selva de mierda
Somos monjes Con vocaciones asesinas Somos traiciones ampulosas
Y entre la leyenda Y el vino total Una mujer se abre los ojos Absolutamente sin asco Sus huesos gritan el alarido de todos los tornados Sus brazos rompen los navíos oxidados Que surcan ingrávidos Los mares caspios de una buhardilla giratoria
Su rostro Es la nicotina De un dios con tabaquismo
Ya no quiero Nunca más Hablar del mar
Sobre su mesa Se amontonan los candelabros Y cuando tenía 17 años Se vestía de negro
Rómpela!!!!!!!!! Todo un ejército de piedras Le gritaba que la rompiera Los rostros Acentúan la muerte
Y se la ve galopar Precisamente cuando está dormida Sobre un corcel muy correcto Muy sacramental Del que los niños tejen numerosas teorías Al ver sus seis cabezas Gobernadas por la fenomenal Descarga del Litio
Litio Y Padres Nuestros
Marian La luz que hay Adentro de la luz Es también Una sombra
Marian Por cada velo roído Hay una flor A punto De explotar
Septiembre 2009 --------------------------------------------------- Gracias Roberto, gracias hermano. Tú siempre estás.
Poema que me ha regalado George Armenteros desde el otro lado del Atlántico.
PRESTA A CANTARTE SIN TREGUA, TODO EL TIEMPO
Seria para mi todo un honor,
un orgullo,
un premio,
una gracia de los dioses mas severos,
me permitieras ser parte
de esa nutrida y selecta corte
de cantoras y cantores mediterraneos
que te cantan desde todos los rincones,
alturas, sotanos, plazoletas,
porticos, zaguanes, callejuelas,
marcados con un eco distante o cercano,
a ras del aire,
de las Ramblas, San Jaume, Montjuic,
Montserrat, Paseo de Gracia, el Tibidabo,
Pla, Maragall, Gaudi,
San Jordi y el divino de Figueras,
para poder cantarte desde este lado,
alto y frio del Atlantico,
que mira al rio Hudson y a Manhattan
con todas sus babelicas oficinas-prisiones
de vidrio, concreto y acero,
y a ese infausto hueco,
en un extremodel paisaje,
que dejaron las Torres Gemelas tras el desastre;
para poder cantarte repito,
con estas pobres palabras
que son todas las que tengo
y puedes encontrarlas
al salir de casa,
en el vestibulo,
a media calle,
en la primera boca de Metro
que te topes en el camino,
residencias en las que se aloja y alimenta
la fuerza pueril de mis palabras
que solo pretenden, desde estas lineas,
un genuino himno de alabanza
a tu talento como poeta,
a tu belleza de mujer exaltada
en un luminoso perfil cuasi greigo,
a esa otra belleza tan llena
de graciosa serenidad y ostensible bohonomia,
con un boligrago, encajado, o incluido,
en una esquina dubitativa de tu boca.
Yes aqui en donde
mi canto se me complica
al no saber con cual de las tres mujeres quedarme,
siendo la mejor opcion,
sin duda alguna,
quedarme con las tres fundidas en una sola
a la cual poder cantarle
sin complicaciones de bizantinas trinidades,
mientras dure la tinta
y su reemplazo interminable,
el encanto surgido del encuentro
entre un simple mortal y una diosa,
y el lirismo sin freno de una mano
presta a cantarte sin tregua, todo el tiempo.
Un poema que me ha dedicado Javier Guillermo Solis
FLORES ARRANCADAS DESDE EL PERONÉ
A Marian Raméntol
Tus poemas son crudos
y pasan por el embudo de mi garganta,
me llenan tus flores arrancadas desde el peroné,
desde el inflamado pulmón
que te respira a la distancia y su no sé
que vacía del metro el esternón
de las aves que caben en tu pecho.
Tus poemas tienen lluvia
en sus cráneos multiplicados,
tienen deudas en los agujeros de sus ventanas
y ciclones de arcilla en sus tan abiertas entrañas
que trazan un curvo horizonte de magma.
Tu mano empuña su palabra
como un puñal en la frente,
como un girasol que atraviesa
el vidrio de la luna tuerta,
alquílame tus sueños
y redondea mis uñas en tu dorso uterino
y arráncame el tallo de la soledad
con puentes incrustados en la piel,
con ríos colgantes y panes
que piden crédito para su duda de harina.
Tu sílaba maldita copula
con el hiato de los entreverados
cinceles que empujan
corceles de fruta,
ligamentos de yegua en la bruma.
Detrás de la puerta
eres una niña que zumba;
recostada en la ventana,
una abeja que escribe
en los pistilos,
y que vuela
a la horca de papeles volados
de ojos morosos con satélites espías
que grabaron la sencillez complicada.
Tus poemas
son paisajes líquidos
con mármoles sombríos
cortezas de árbol en el pubis,
certezas de vida en la boca.
Adrián Dorado me dedica otro poema
Clicar sobre la imagen para ampliarla
Poema de Jaume Vendrell, dedicado a Cesc Fortuny y a mi.
DOWN BY LAW
(A Cesc Fortuny y Marian Raméntol)
A Guernika,
le diagnosticaron esquizofrenia bolchevique
en esta mierda de mundo…
Entonces, los quistes con pasamontañas
trazaron grafitis, en las paredes limítrofes
del esfínter de Oddi
con sprays lacrimógenos.
Al poco,
se contorsionaron las tenias
por el mimo atildado de un batallón
de estropajos de níquel...
Ven.
A lo “Down by law”.
Huyamos por entre las ciénagas
de algún estado podrido al sur del alma,
bajo la inmolación sonora
del “Real Gone” de Waits.
Descorcha estos hombros de mármol,
inhumados por la ansiedad
del receptáculo que los sostiene.
Cabalga al trote sobre el caballo obeso de cieno.
Aplasta la pus del forúnculo irritado
que se aferra ígneo, en coma amniótico, a los muros del alambique.
Derrama el peso sobre la herradura forjada con el caldo cirrótico de la uva,
entre los sueños elípticos del “Hada verde”(Absenta)...
Existe un submundo,
donde espantapájaros de cerámica,
escupen trozos de carne salpimentada
con la censura y el excremento de las palomas,
sobre el esguince inflamado del bisturí,
verdugo ejecutador.
Cesárea del poema.
No estás sol@.
Siempre habrá un Roberto Benigni asando la liebre,
previamente empalada a través del ano
por la arteria disecada de la broza,
mientras masticamos con metástasis de retina
el libro de relatos cortos
que nos concede el cetro de la muerte…
Ánimo compañeros…
Sextina que me ha regalado Cesc Fortuny i Fabré
La hoguera terrible de la bruja
En vana infección de nuestro lodo
el negro abrasa alma en ardua huella
y corrompió el fluir de sucias almas,
que enardecían el flujo de la noche,
y por la viscosa luz de la bruja
torna sucio y vacío el hombre al caos.
Hirió la bizarra serpiente al caos,
y en él vio su pérdida mi lodo,
después que me incineró la bruja,
luego que ardí, vacío, en ardua huella;
mas podrida en su mal bulle mi noche,
y devora la pureza de las almas.
En sombras cremo, ella pudre las almas,
y, desmembrado, celebro el caos,
eterno en los suplicios de mi noche;
ahogado en el zumo de su lodo.
Mas siempre me consumo en ardua huella
por el pastoso fuego de la bruja.
La hoguera terrible de la bruja
asfixiada está de nuestras almas
y estalla el pus en esa huella;
que la pureza de este santo caos
la serpiente extrae de mi lodo
y abandona al hombre en su noche.
La oscura baba de nuestra noche
el ánima caza para la bruja,
y secuestra la luz en negro lodo,
con divino horror, de nuestras almas,
y rapta al gran vacío el caos
y quema sucia flama en ardua huella.
Horror, que me devoras en tu huella,
da muerte al salto oscuro de mi noche,
y, del baboso flujo surgiendo el caos,
apagarás la luz de arcana bruja;
que librará del yugo a vuestras almas,
ahogando a la serpiente en el lodo.
Nido negro, es el lodo de su huella,
por fin las almas, escapadas de la noche
la bruja ahogan y dan goce al caos.
Cesc Fortuny i Fabré
Marzo 2009
Poema que me dedicó Roberto Cantele Cabré.
Pócima industrial del desamparo
vena filosa que atraviesa roja la calavera de mi torrente
miel que todo lo pudre
abandono a las 6 am justo cuando el señor de la leche se ha pegado un balazo frente a mi casa
torreones malditos cuna de vampiros
tragicómica taquicardia dueña de esta película
Primavera en Fa durmiendo sobre el ombú de mi pesadilla
¿será aun el tiempo de reconsiderar las antiguas traiciones?
los tiempos idos sólo fueron gatos rojos alumbrando con hastío el recuerdo de los cerros incendiados.
Poema de Roberto Cantele dedicado a Cesc Fortuny y a mi
CESC AND MARIAN
Dedicado a Cesc Fortuny y Marian Raméntol
Lun LUNA una A eso te refieres referido Hombre híper Selenio Decía ser Cesc Hablaba de sexo Séptimo sexto hablaba Y decía ser Cesc de Cesc Esc-ape De ces-c-onoci-miento El Poeta lo decía Y yo veía cómo Las piernas de la noche Se abrían estilando Y reclamaba y gemía Y abrimos también los ventanales Para escuchar como se escucha A un Mozart trasnochado El orgasmo fatal De aquella miligramada noche Una noche de magia y de Góticos aparejos Y cantaba la hermana y decía ser Marian Cantaba como una sirena adormilada Entre las olas notariales de ese numérico mar La mar la mar-ian de Mar-1-an-illo en el dedo Que señala un Monistrol a punto De salir disparado por los aires Vociferante Tierra Biblia con Los hermanos Poetas benditos los hermanos Que alegran el llanto el LLANTO Llanto sin lágrimas de llanto Sino una suerte de miles de Marcel Marceau Recolectando monedas romanas En los castillos abandonados que Se esconden tibios Entre los dedos de la mano izquierda.
M Aaaa RIA N THE C E S C
The Sex You Know? No cesc, SEX!!!
Y hablábamos de cuchillos Y de redenciones Y hablábamos de Lacrimosa Sin nunca haber hablado Y nadie maldita sea Salió arrancando Si vieras cómo danzaban esos filos Entre las copas indefensas De ese mugroso café un café Cesc-Sex De Maaaaar Serratosa y Monistrol By Raméntol Que utiliza la mar Escondida Primavera en una Buhardilla –creed- fabulosa Y yo no sé si repoblada Por fantasmas o por duendes Pero Luminosa sí: Lacrimosa.
(Porque se podría De una vez y por todas Hablar seriamente de Lacrimosa).
Y así como Jack Kerouac Se junta a beber champaña celestial Con las mismísima Marilyn En las estepas doradas del cielo Yo espero en un millón De minutos más Juntarme con estos 2 bellos poetas –viuda asignación- Y establecer dialécticas fortunas Para poder comprarnos los tres Inmejorables chaquetas de lino.
Poema que me ha dedicado Fernando Sabido Sánchez
A Marian Raméntol gran poeta y amiga
EN LA SOLEDAD DEL SEXO
En la oscuridad, sobre un lecho de abenuz el deseo dormita a trasmano entre caricias imaginadas, eròtico trasiego y lascivia, mientras, el alacrán del sexo despierta evocando nocheviejas frenétivas
Entreacto, un rumor de sábanas de seda, una antología de manuscritos rompe el maldito silencio y cede el aliento cuando explotan los sentidos, esquirlas, retazos de lluvia que apaga el fuego entre psicofonías y el grito final, preludio de una vacilante duermevela
Son las cinco y la madrugada se ha perdido en la clausura de la habitación, sin conversar con nadie, sólo la ilicitud del solitario placer apacigua mi soledad, soledad que no alcancé siquiera a compartir.
Febrero 2009
Poema que me regaló mi querida Gloria Recarey
Mi Lady
Desde la cuna, mecida por las musas levantaste tus deditos hacia un verso trenzado con estrellas y luceros. Acariciando amaneceres, tú creciste; al son del canto de sirenas tu voz bordaba primavera. Te bañas en el rocío de mil flores impregnándose tu vida con un sueño. El verano trajo ardores, inquietud, desazón, amor y un manto sin costura. Más es hoy... y con paso presuroso arranca la jornada en tu laringe, se alza la cítara en falanges enlazada en el acorde al compás de un nuevo ensueño.
Gloria Recarey.
Hace tiempo me pasó algo extraño...
Hoy he desenterrado entre los papeles de mi escritorio una cuartilla un poco arrugada, manuscrita y firmada por un tal Duende. Hace algún tiempo, una persona con aspecto feliz, encorvada por el mundo que llevaba a cuestas, bolsas de lona medio rotas cruzadas a la espalda, bolsos de hilo trenzado reposando sobre el pecho, otros con la cinta más larga cubriendo sus extremidades, desaliñado y de tez oscurecida por el sol, se me acercó en plena calle para pedirme un cigarrillo, se lo dí, y él a cambio, me regaló este poema.
Recuerda los buenos momentos con una sonrisa Rememora los malos como experiencias Silencia los que no fueron ni lo uno ni lo otro ni buenos ni malos porque esos se los lleva el viento esos serán olvidados Dentro de ti puedes ir y en tu interior puedes preguntar en silencio. ------------------------------------
No sé donde andarán sus ojos azules (creo recordar que eran azules) pero me pareció entonces un gesto precioso, y hoy quiero dejar contancia de su regalo.
Gracias Duende. Febrero 2009
Poema que me ha dedicado Sagrario Hernández
SIEMPRE SERÁ SIEMPRE
Aunque parezca fácil el pulso de los días no siempre es localizable: hay veces que se oculta detrás de una mampara de agrios despropósitos y no se sabe dónde hallar ese latido.
-"Un beso envejecido en mis días de calma"-
Pero es siempre un beso que se añora cuando el labio no acude y es entonces cuando la calma duda y retrocede.
-"Se prostituye el alba de pechos coagulados"-
Son rezos o improperios atados a la nuca de esa primera hora en que la vida aún no es tan necesaria aunque los pechos sientan ya el estertor primero.
Siempre será siempre aunque sólo lo sepan las malvas cicatrices de los sueños. Sagrario Hernández. Febrero 2009.
Poema que me ha dedicado Adrian Dorado
Para ir al post clicar sobre la imagen
Jaume Vendrell me regala un poema
A TRAVÉS DEL PELLIZCO DEL LETARGO (A Marian Ramentol)
Esta vez fue la pesadilla, que a través del pellizco del letargo, sobre el hedor de a diario de un bostezo, deslizó el ardor de nalga y pecho por la arcada escarlata y húmeda de la vena hasta desatender la materia.
Y aún yace sobre el tálamo del olvido la carne existente con el ojo entreabierto, hechizada por el rumor del flujo y los recuerdos,
volumen caprichoso y renqueante del río.
Lo que quedó entre los parpados, filtró la epopeya por entre la luz copiosa del desasosiego que abandonase bajo el candil por la corriente.
Y extendió desdichado un espejo sus manos, sobre el reflejo sonámbulo del agua tras las sombras de grietas y afluentes…
Extirpa y vierte la arteria, bajo los mandos del caudal y sus garras, la lengua manchada de ceniza y pólvora del labio, hacia la omisión rencorosa de un océano.
Donde a sus pies día tras día, cae el ocaso por el peso de la sangre evaporada sobre el lomo, hasta engullirlo el horizonte por no comer pelos como herejía…
Lo prometido es deuda.
Jaume Vendrell. Enero 2009
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Gracias Jaume, para mí es un honor y un privilegio.
Jerónimo Muñoz vuelve a dedicarme un poema
PALOMAS (a Marian Raméntol)
Entre las humedades y las breñas se esparce la confirmación del llanto. Pero no lo modera la volada esporádica de una nube muy breve, porque las lágrimas son de lava abrasadora y las nubes son muy breves.
Hay muchos animales que sollozan entre los humedales y las breñas; y todos van detrás de su bandera, detrás de su consigna perpetuamente cierta, sin aceptar la protección de una lluvia de líquida piedad que arrastre las lágrimas y las oculte detrás de una sonrisa agónica.
Palomas sin misterios. Cálices para la sangre corrompida.
No es posible beberse toda la tristeza de los animales.
Las palomas blancas abren sus alas para dar sombra a los últimos alaridos, ofrecen una caricia de plimas a las pieles inexistentes, vuelan y revuelan sobre las vísceras vacías y los párpados quietos.
Las palomas son breves como las nubes de los cielos calcinados, las lágrimas son lava que desciende por todas las laderas delos rostros. Las palomas son mortales, las lágrimas, eternas.
Pero, si unapaloma o nube breve o cántico celeste amaneciera sobre un pecho de magma terminal, si una gota de lluvia arrebatara la llama pegajosa de unas sienes, si un párpado se abriera momentáneo y permitiera ver al ojo hundido la claridad sidérea de las plumas, entonces sí podrán tañer los picos las cítaras triunfales de la carne.
A las palomas no les alcanzan la termita maligna ni el gusano lúbrico y sueñan con desnudarse de tristezas después de este ocaso sangriento.
Jerónimo Muñoz Noviembre 2008
Poema que me dedicó el poeta Jerónimo Muñoz
HEMOS ESTADO HABLANDO DE POESÍA
Hemos estado hablando de poesía toda la noche, mi adora amante.
Me hablaste del marqués de Santillana, de su vida y sus lides militares y yo te recité tres serranillas.
Me hiciste un comentario muy florido sobre el soneto clásico español y yo te recité aquel de Garcilaso, el número catorce.
Me hiciste docta exégesis de todo el Siglo de Oro y yo te recité lo mejor de Quevedo, lo del amor constante más allá de la muerte, poniendo mucha fuerza en el último verso.
Me hiciste apología de los del veintisiete y yo te recité, con voz muy baja, la Casida lorquiana de La Mujer Tendida.
Me expusiste, de forma condensada, esa magna Teoría de la Expresión Poética, de don Carlos Bousoño, y yo te recité unas rimas de Bécquer.
Me has hablado de métrica y de ritmo, de Navarro Tomás y Rafael Balbín, de actuales tendencias, de neo-surrealismo y yo te he recitado, llorando, un gran poema de Marian Ramentol.
Hemos estado hablando de poesía toda la noche, mi adorada amante. Hablemos de otra cosa de aquí hasta que amanezca. De amor, si te parece.
Poema que me dedicó la poeta Luisa Arellano
NO SABEMOS
A Marian Ramentol.
La vida es puta a veces,
y cuesta digerir esa parte
de latón herrumbroso
cargada de venenos y filos variopintos
que en el reparto les toca sólo a algunos,
no sabemos porqué, la fortuna reparte calabazas
y te da la más gorda
sin que quepa el derecho al pataleo,
ni puedas escribir en el remite: “ausente”
y quedarte tan fresco
en la holganza más pura e ignorante.
Y tampoco sabemos
donde nace la fuerza para arrostrar el guiño
que el destino colora de morados
pero nace y resiste la tirantez extrema de las noches
y días diferentes
hasta volverlos dúctiles a pesar de lo oscuro,
hasta volverlos cálidos
a pesar de los miedos,
porque la vida es puta
muchas veces.
Luisa Arellano
2008
Poema de Glòria Giravent, su regalo de cumpleaños allá por el 2006
AZUL I BLAU
Contigo el azul se me parece a un cuadro de Toulouse Lautrec habita dentro de unas burbujas de jabón de azúcar se sumerge en el fondo de las aguas calientes del Caribe o hace brillar las sombras de un prostíbulo de piernas abiertas.
Es y no es, este azul de febrero o el de ese mar que baña nuestros rostros... un azul tan azul, tan limpio, tan pleno, tan ancho que casi se me torna rojo escarlata cuando aparece en medio del color desconocido de algun sueño.
Incluso en que llevas entre tus labios: minuciosa explosión de deseo, de rabia neciendo ajo el perfil insólito de una roca.
Contigo el azul es solamente azul y tienes la suerte que es tuyo para siempre.
Gloria Giravent Febrero 2006
Memoria de una noche poética en Monistrol. Poema de J.Mediavilla
VÉRTIGO
Hacia mi interior es todo un vértigo espiral insondable que asusta y atrae.
Miro al espejo bien agarrado a los bordes de mí mismo ese yo ignoto del que apenas conozco la última capa de pintura que yo mismo he extendido con cariño minucioso.
Vértigo, magnético abismo que miro asustado con ojos de niño.
J. Mediavilla Monistrol de Montserrat, Abril 2006.
En compañía de Ricardo Desola, David Desola, el primo de Burgos J. Mediavilla (que cantaba a Sabina como el propio Sabina), Ignacio Bellido y Gloria Recarey.
Poema de ViKtor Gomez Ferrer o Viktor Gomez Valentinos, que me regaló hace un porrón de años.
Para Marian.
Bocas se alejan mordidas, paz entre dientes que chirrian.
Amnistía le piden al silencio.
Tu Víctor.
Poema de Concha Vidal, dedicado a Amparo Merino (Bletisa) y a mi.
TH , Elma y Louise Decidieron sin pedir permiso al cielo no permitirle al trenero que se pasara de largo.
TH propuso el pacto y en el acto Elma rellenó de plumas las pausas de los luceros Louise maduró barrancos y se abstuvo de lanzarse.
Y embarcaron.
Y vivieron sueños entre la noche medias palabras dormidas adivina adivinanza silentes magias sin brujas… y rieron… y soñaron… y volvieron llorando olas de espuma.
La luna… ¡ ay… ¡ ataba mucho la luna…
El tren se pasó de largo.
Poema de Concha Vidal, a mis gatos.
DOS GATOS CON CALCETINES
Y allí andaba yo coja cojeando mientras rebuscaba, con cierto eufemismo entre las polleras que sin miriñaques envuelven la cama, las mesas y hasta las estrellas que adornan su hacienda.
Coja cojeando de mi pie derecho me quedo en la luna pasaron dos gatos, robustos, galanos me miran con sorna, se oye la tuna de las madreselvas y yo quieta, el suelo por tumba, el limbo por canto miro con arrobo cómo se pasea sin dejar ni huella mi calcetín blanco a la rueda, rueda calzando a los gatos. Concha Vidal (Suceso real acaecido en casa de Marian Ramentol, en el 2005)
Poema que me regaló Cesc Fortuny, allá por el 2003
Mel·liflu Hipogrif Hòrrid Hipogrif de formigó que sacsa i entorxa l'ànima ferida oiòs cadàver de bèl·lua mal parida on brac i baba formen comunió. Mel·liflua ninoia de cabells negres xamosa figura que ens deixa embadalits pentinada per cadàvers amb els dits encalçada i turmentada per recors abjectes. Joia exòtica, daurada mel perfecta figura de fúria obscura barriola enganyosa de badana madura. Creatura seràfica, provocant paüra cossatge ambrosiac que conforma la malura en una gandalla de finíssim tel. Carn mel·líflua de fembra que m'enamora amo i abomino els seus carrers corruptes sento i esbardello pensaments abruptes ciutat tombal de podridura. Clam agònic requerint pietat punida urb que vol compassió que cingla l'ànima sens dilació ciutat que anul·la nostra voluntat. Rancúnia emmagatsemada en ciment que conforma una unitat dement i puneix als seus fills idiotes. Mascarotats 'exaltats patriotes excusem la desídia en cultura decadent eutanàsia a nostra llengua, agogada en un ferment. Em complany verure morir la llengua baba de cargol lliscant sobre la llosa vexant nit i dia vers i prosa mentre com una llenca, la cultura asseca. Necròfegs devorant el mort política i pàtria assassinant la llengua identitat i cultura dormint en la tenebra renegats en la pèrfida sort. El clergue s'afanya en la col·lecta perduda fe encofurnada a la xeringa sobredosi mortal d'absència divina. Desemparats en aquesta ciutat horrible anhelem descans en el darrer alè i apostatats, assumim la manca de fe.
Cesc Fortuny. 2003.
Otro regalo-poema de Cesc Fortuny
CADENA DE CARNE
Para Marian, mi refugio.
Te busco en tu materia,
en los suburbios glaciales,
y en la sustancia que te calla.
Me ata a tu sexo la cárcel de mi simiente,
mi tránsito a tu flujo,
a la soledad del Arquitecto,
que me empuja.
Tu carne olida en mi apetito.
Los sudores de una cama,
el trance en tu pulpa.
Mi nombre ahora roto,
agotada faz,
mi reflejo perseguido,
en el vértice,
para no respirarme aquí;
el exilio es un nido incómodo.
La mano que aferra la ausencia
embarazada a tu pudor,
renace secreta.
Raíz de un astro moribundo,
garras florecen soltando la nada.
MOMENTOS INOLVIDABLES
Cesc Fortuny, Angel Guinda y Marian Raméntol en la presentación en Barcelona de Toda La Luz del Mundo
El poeta malagueño Agustín Porras, Trinidad Ruiz MArcellán de Editorial Olifante, Marián Raméntol y Cesc Fortuny. Festival Internacional de Poesía del Moncayo.
Presentación de la antología Domicilio de Nadie. Eduardo Moga, Sergio Gaspar, Carlos Vitale, Cesc Fortuny, Marián Raméntol, Francisco Javier Cubero, Irene Jové y Mónica González Caldeiro